Aprueban primeros tratamientos hechos con células humanas reprogramadas

Exactamente dos décadas después de que el mundo conociera la creación de las células madre pluripotentes inducidas (iPS), la ciencia ha alcanzado su cima práctica. El pasado 6 de marzo, el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar de Japón otorgó la autorización oficial de comercialización a los dos primeros productos médicos en la historia derivados de esta tecnología.

Este avance no solo representa un triunfo para la medicina regenerativa, sino que marca el inicio de una nueva era donde el cuerpo humano puede ser reparado con sus propias unidades biológicas reprogramadas.

El Dr. Shinya Yamanaka, ganador del Premio Nobel y pionero en este campo, expresó su entusiasmo ante este paso hacia la «aplicación social» de su descubrimiento. Sin embargo, mantuvo la cautela científica que caracteriza a estos hitos: «Es esencial confirmar su seguridad y eficacia en muchos más casos. Debemos avanzar paso a paso, sin dejarnos llevar», señaló.

Las células iPS son, esencialmente, células adultas (de piel o sangre) que han sido «reseteadas» para actuar como células madre embrionarias, capaces de transformarse en cualquier tejido del cuerpo sin los dilemas éticos que rodeaban a las investigaciones con embriones.

ReHeart: Láminas de células para reparar el corazón

Uno de los productos estrella aprobados es ReHeart, desarrollado por la startup Qualipse de la Universidad de Osaka. Se trata de un tratamiento revolucionario para pacientes con insuficiencia cardíaca grave, una condición donde las opciones suelen agotarse entre el trasplante de corazón o el uso de corazones artificiales, ambos con altos riesgos y escasez de donantes.

El tratamiento consiste en la aplicación de tres láminas de cardiomiocitos (células del músculo cardíaco) derivadas de donantes sanos, las cuales se adhieren directamente a la superficie del corazón mediante cirugía.

Estas células secretan citocinas que promueven la formación de nuevos vasos sanguíneos y reparan las áreas dañadas del miocardio. En ensayos clínicos, los pacientes mostraron una mejora superior al 10% en su consumo de oxígeno apenas un año después del trasplante, devolviendo esperanza a quienes padecían enfermedades isquémicas severas.

Con información Agencias-.

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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