Tras cinco días de intensas labores de investigación y medicina legal, las autoridades colombianas lograron identificar de manera oficial a la mujer que fue víctima de homicidio el pasado 7 de marzo en el barrio Los Alpes, en la ciudad fronteriza de Cúcuta.
La víctima fue identificada como Riccemar Esperanza del Valle Carima González, de 26 años de edad. Debido a que la joven no portaba documentos de identidad al momento del hallazgo, las autoridades se centraron en las señas particulares de su cuerpo.
Los tatuajes de Carima González fueron la pieza clave que permitió a los organismos de investigación confirmar su nombre y procedencia, luego de que familiares y conocidos reconocieran las marcas tras las publicaciones en medios locales.
Riccemar era de nacionalidad venezolana, oriunda del estado Anzoátegui. Contaba con una trayectoria de servicio en su país de origen, donde se desempeñó como:
Oficial de la Policía de Lechería.
Integrante activa de grupos moteros en su estado natal.
Como miles de sus compatriotas, emigró a Colombia en busca de mejores oportunidades económicas. Según los reportes, residió un tiempo en la capital, Bogotá, antes de trasladarse a Cúcuta, donde lamentablemente ocurrió el crimen.
El motivo principal de su migración era el bienestar de su hija de seis años, a quien esperaba brindarle un futuro más estable. Con su fallecimiento, el sueño de progreso para su pequeña queda truncado, dejando un vacío profundo en su núcleo familiar.
Hasta el momento, las autoridades mantienen el caso bajo investigación reservada. Se están adelantando diligencias para esclarecer el móvil del asesinato y dar con el paradero de los responsables. El cuerpo de la joven será entregado a sus allegados para los actos fúnebres correspondientes.
Con información de agencias




