Un episodio de disidencia pública inusual tuvo lugar en la ciudad de Morón, en el centro de Cuba, donde una manifestación motivada por el alto costo de la vida y los prolongados cortes eléctricos culminó con la irrupción y saqueo de una sede del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Según reportes de BBC Mundo y medios oficiales como el diario Invasor, la protesta comenzó de forma pacífica durante la noche del viernes. Sin embargo, la situación escaló cuando un grupo de manifestantes lanzó piedras contra el edificio gubernamental y prendió fuego a mobiliario de la recepción en la vía pública.
El Ministerio del Interior (MININT) confirmó la detención de cinco personas y señaló que, además de la sede política, un mercado estatal y una farmacia resultaron afectados. Videos en redes sociales capturaron a ciudadanos exigiendo «libertad» en medio de los disturbios.
Un contexto económico al límite
La isla atraviesa una de sus crisis más agudas, caracterizada por:
Déficit energético: Apagones que superan las 15 horas diarias en zonas como La Habana.
Desabastecimiento: Escasez crítica de alimentos, medicinas y combustible.
Colapso de servicios: Impacto directo en el transporte público, la recolección de desechos y la atención hospitalaria.
El presidente Miguel Díaz-Canel informó en cadena nacional que el país no ha recibido combustible en los últimos tres meses, atribuyendo la situación a un «bloqueo petrolero» impulsado por Washington. Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre La Habana, limitando los suministros provenientes de Venezuela y reiterando su postura a favor de un cambio político.
Aunque la Constitución de 2019 reconoce el derecho a la protesta, la falta de una ley regulatoria y la naturaleza del sistema político hacen que estas manifestaciones sean infrecuentes. No obstante, en semanas recientes se han registrado:
Cacerolazos nocturnos en diversos barrios del país.
Concentraciones estudiantiles, incluyendo protestas en la Universidad de La Habana por la interrupción de las actividades académicas.
Estos hechos ocurren apenas horas después de que el gobierno cubano confirmara contactos diplomáticos con Estados Unidos para intentar reducir las tensiones bilaterales mediante el diálogo.
Con información de agencias




