Un equipo de investigadores de la Universidad de Granada, España, desarrollaron unos implantes corneales innovadores elaborados a partir de escamas de peces comunes, como la carpa. Estos implantes, transparentes y biocompatibles, surgen como una respuesta a la falta de córneas de donantes que afecta a los trasplantes convencionales, alargando las listas de espera en todo el mundo.
Esta información fue publicada en el canal de Telegram de la ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, quien reseñó que de acuerdo con un portal web, este avance también representa un enfoque económico eficiente, aprovechando un subproducto abundante y asequible de la industria pesquera. Esto podría democratizar el acceso a tratamientos visuales, especialmente en áreas con recursos limitados.
Para la investigación, liderada por científicos del Grupo de Ingeniería de Tejidos de la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biomédica ibs.GRANADA, se adquirieron peces frescos en mercados locales y procesaron las escamas en el laboratorio.
El catedrático de Histología de la Universidad de Granada (UGR) e investigador de este proyecto, Miguel Alaminos, señaló que “el trasplante estándar suele ofrecer buenos resultados”, no obstante, “es necesario desarrollar nuevos métodos eficaces de regeneración que no dependan de la donación de órganos, que está sujeta a listas de espera”.
El estudio también se enfocó en identificar las especies de peces más comunes disponibles en los mercados locales de Granada, evaluando muestras como salmón, sardina, sargo y gallineta. Todas demostraron ser aptas para el crecimiento celular, pero se destacó la escama de la carpa por ofrecer las propiedades más óptimas para esta técnica específica.
El proceso desarrollado implica despojar las escamas del pescado mediante pinzas y someterlas a un tratamiento específico para eliminar componentes indeseados.
En el laboratorio, detalla el artículo, estas escamas pasan por una limpieza optimizada con un ácido especial que elimina calcio y células no útiles, preservando estructuras esenciales como el colágeno. Finalmente, sobre este biomaterial preparado se colocan células corneales obtenidas a partir de cultivos celulares, abriendo nuevas oportunidades en la medicina regenerativa.
La investigación señala que a diferencia de la piel, que puede formar cicatrices y sanar más rápidamente gracias a su irrigación sanguínea, la córnea carece de vasos sanguíneos, lo que limita su capacidad de reparación natural. Esto tiene un impacto significativo en casos graves de daños corneales, como las úlceras ocasionadas por accidentes laborales o lesiones traumáticas.
De acuerdo con los investigadores, los primeros pacientes que podrían beneficiarse de esta tecnología serían aquellos con daños corneales severos que han perdido visión o padecen dolores intensos, sin embargo, aclaran que aún falta tiempo antes de que estos implantes puedan ser utilizados en humanos.
Venezuela, por su parte, es líder regional en investigaciones relacionadas con células madre y aplicaciones regenerativas. A través del trabajo realizado por los científicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), el país avanza en tratamientos para la regeneración corneal en pacientes afectados por quemaduras químicas, lo que evidencia el talento y capacidad científica nacional.
Además, el país desarrolla investigaciones experimentales avanzadas con el objetivo de combatir enfermedades oculares como el glaucoma, las cataratas y la degeneración macular en el futuro cercano, lo que reafirma nuestro compromiso con la innovación médica basada en ciencia y tecnología local para atender necesidades de salud visual.
Con información de agencias




