En una noche de alta tensión en el LoanDepot Park, la selección de los Estados Unidos aseguró su boleto a la gran final del Clásico Mundial de Béisbol tras vencer este domingo 15 de marzo a República Dominicana con un apretado marcador de 2-1.
El encuentro, que cumplió con las expectativas de un duelo de titanes, se decidió por la mínima diferencia gracias a un pitcheo hermético y la oportuna respuesta ofensiva del conjunto norteamericano.
La novena quisqueyana golpeó primero haciendo gala de su principal arma en el torneo: el cuadrangular. En la parte baja del segundo episodio, el prospecto Junior Caminero hizo historia al conectar un sólido batazo ante un envío alto de Paul Skenes, enviando la pelota por encima del jardín izquierdo. Con este estacazo, Caminero no solo puso en ventaja a Dominicana, sino que estableció un nuevo récord de jonrones en una sola edición del Clásico Mundial.
Sin embargo, la respuesta estadounidense no se hizo esperar. En el cuarto capítulo, Estados Unidos apeló a la misma fórmula para remontar el encuentro. Gunnar Henderson y Roman Anthony castigaron el pitcheo caribeño con sendos cuadrangulares solitarios, volcando la pizarra a favor de los locales y silenciando momentáneamente a la fanaticada dominicana.
Más allá de los batazos de larga distancia, el triunfo estadounidense se cimentó sobre la lomita. El abridor Paul Skenes cumplió con una labor de 4.1 innings de calidad. Tras su salida, el cuerpo de relevistas tomó el control absoluto, limitando a la poderosa alineación dominicana a tan solo dos imparables desde el quinto episodio hasta el out 27.
Con esta victoria, Estados Unidos avanza a la final con el objetivo de conquistar su segundo título en la historia del certamen. El «Team USA» ahora espera por su rival, que se definirá en el choque entre las selecciones de Venezuela e Italia.
Con información de agencias




