Desde tempranas horas de este lunes 15 de marzo, los ciudadanos de la capital y el Área Metropolitana han enfrentado serias dificultades de movilidad debido a una suspensión parcial del servicio de transporte público.
La medida, impulsada por una parte considerable del gremio de transportistas, busca presionar por un ajuste en el pasaje mínimo.
Los representantes del sector argumentan que la medida es una respuesta a la crisis operativa que atraviesan. Sostienen que las tarifas vigentes no cubren los costos de mantenimiento ni la reposición de repuestos, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de las flotas.
La situación ha generado complicaciones críticas en los principales puntos de transbordo:
Estado La Guaira: Se reportan colas kilométricas de pasajeros intentando llegar a la capital. La frecuencia de las unidades en la ruta suburbana ha disminuido drásticamente, obligando a los usuarios a esperas prolongadas.
Área Metropolitana: La demanda supera con creces la oferta de vehículos. Sectores clave registran aglomeraciones de personas buscando alternativas para trasladarse a sus puestos de trabajo y hogares.
Sistemas Masivos: El Metro de Caracas ha registrado una afluencia de usuarios significativamente superior a lo habitual, funcionando como la principal vía de contingencia ante la falta de unidades superficiales.
Aunque el flujo habitual de la ciudad se ha visto alterado, la paralización no es total. Diversas líneas de transporte han decidido no sumarse a la protesta y continúan operando de manera regular, aunque resultan insuficientes para absorber el volumen de pasajeros de las zonas afectadas.
Se recomienda a la ciudadanía tomar previsiones y salir con antelación, ya que se espera que la congestión en los sistemas de transporte masivo se mantenga durante el resto de la jornada.
Con información de agencias




