La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, ha descartado este lunes una intervención formal de la OTAN para reabrir el estrecho de Ormuz, argumentando que la zona se encuentra geográficamente «fuera del área de acción» de la Alianza Atlántica.
A su llegada al Consejo de Ministros de Exteriores, Kallas subrayó que, al no haber países miembros de la OTAN en el estrecho, la responsabilidad recae en iniciativas europeas o coaliciones voluntarias.
»Hemos estado en contacto con la OTAN, pero esto está realmente fuera de su área de acción. Por eso tenemos la Operación Aspides y Estados miembros dispuestos a contribuir», afirmó Kallas.
La jefa de la diplomacia europea señaló que el objetivo prioritario es mantener abierto el paso marítimo —vital para el comercio energético global— y que se analizarán medidas adicionales una vez concluyan las hostilidades.
Estas declaraciones surgen como respuesta indirecta a las recientes advertencias del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien calificó de «lógico» que los beneficiarios del estrecho colaboren en su seguridad. Trump advirtió que el futuro de la OTAN será «muy sombrío» si los aliados no se involucran activamente en el desbloqueo del paso, por el cual transita el 20 % del petróleo y gas mundial.
Asimismo, el mandatario estadounidense instó a China a intervenir, recordando que el gigante asiático depende del estrecho para obtener el 90 % de sus suministros de crudo.
La crisis en el estrecho de Ormuz es consecuencia directa de la ofensiva conjunta iniciada por Israel y EE. UU. el pasado 28 de febrero contra Irán, que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí.
Bajo el liderazgo de su sucesor, Mojtabá Jameneí, Irán ha ejecutado más de 50 oleadas de ataques con misiles y drones, manteniendo un bloqueo casi total de la ruta marítima.
El cierre del estrecho ha disparado los precios de la energía a nivel global.
Perspectiva Militar: Mientras Teherán amenaza con abrir nuevos frentes de combate, la Casa Blanca sostiene que la ofensiva finalizará «muy pronto» alegando que la capacidad de respuesta iraní está agotada.
La jornada de hoy en Bruselas será decisiva para definir si la Unión Europea reforzará su presencia militar independiente o si cederá ante las presiones de Washington para una reconfiguración de las prioridades de la OTAN.
Con información de agencias




