La artista española Rosalía ha vuelto a redefinir los límites del espectáculo en vivo con el arranque de su esperada gira mundial “Lux Sinfónico”. En una noche cargada de simbolismo y misticismo, el estadio de Lyon fue testigo de una puesta en escena sin precedentes donde la catalana fusionó su faceta más experimental con una imponente sección orquestal.
El concierto dio inicio con una imagen para el recuerdo: Rosalía apareció envuelta en un delicado traje de tul de bailarina y cubierta por un velo blanco, evocando la estética sacra que impregna su último trabajo discográfico.
Acompañada por una orquesta de veinte músicos posicionada en el centro del estadio, la intérprete deslumbró con temas de su nuevo álbum Lux, destacando piezas como «Sexo, Violencia y Llantas» y «Reliquia». Uno de los momentos cumbre de la noche fue la interpretación de la pieza operística en italiano «Mio Cristo Piange Diamanti», que dejó patente la evolución vocal y artística de la cantante a sus 33 años.
A diferencia de su anterior Motomami Tour, donde la ausencia de banda fue un sello minimalista, esta nueva gira parece ser la respuesta definitiva de Rosalía a quienes cuestionaron la falta de instrumentistas en directo. Según el análisis del crítico Jordi Bianciotto, esta despliegue orquestal se percibe como una «respuesta chulesca» y magistral a las críticas pasadas.
Pese a la complejidad sinfónica de Lux —que en su versión de estudio cuenta con la Orquesta Sinfónica de Londres y la Escolanía de Montserrat—, la artista no olvidó sus cimientos:
Flamenco puro: Con un vestido blanco largo, rescató piezas de su álbum debut Los Ángeles, como «De madrugá» y «El redentor».
Teatralidad narrativa: En un segmento innovador, la cantante transformó el escenario en un confesionario para escuchar la historia de desamor de un espectador, sirviendo de preludio para su éxito «La perla».
El álbum Lux, definido como una «discoteca espiritual», cuenta con colaboraciones de la talla de Björk y Estrella Morente, y es interpretado en más de una decena de idiomas. Esta ambición sonora se trasladará ahora a más de 50 fechas internacionales.
Tras recorrer Europa, con paradas obligatorias en Barcelona y Madrid, Rosalía cruzará el Atlántico para llegar a Bogotá el 16 de julio y seguir su circuito latinoamericano por Santiago, Buenos Aires, Rio de Janeiro o México.
Con información de agencias




