El Real Madrid volvió a demostrar por qué la primavera europea le pertenece. En una noche que se anticipaba como la de la gran remontada del Manchester City, el conjunto de Álvaro Arbeloa desmoronó el plan de Pep Guardiola en apenas 20 minutos, logrando una victoria por 1-2 (global definitivo a favor) que sitúa a los blancos entre los ocho mejores del continente.
El Manchester City saltó al campo decidido a cumplir con la épica. Tras un error inicial de Fede Valverde, los locales asediaron la portería de Thibaut Courtois con ocasiones claras de Rayan Cherki, Rodrigo Hernández y Reijnders. Sin embargo, cuando el gol local parecía inminente, emergió la «bestia negra» del City: el contragolpe madridista.
En el minuto 20, una carrera de Vinícius Júnior terminó en un remate que, tras varios rechaces y un centro de Arda Güler, Bernardo Silva despejó con el brazo sobre la línea de gol. El colegiado Clément Turpin, tras consultar el VAR, no dudó, penalti y tarjeta roja para el portugués. Vinícius, resarciéndose de su error en el partido de ida, convirtió desde los once metros para poner el 0-1 y dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada.
La expulsión de Bernardo Silva, la primera de su carrera, desató la frustración de Pep Guardiola, quien fue amonestado por sus protestas al cuarto árbitro. Con diez jugadores y la necesidad de remontar cuatro goles, el City se vio superado por el escenario.
Pese a un gol de Erling Haaland antes del descanso que dio un ligero impulso de ánimo al Etihad, el Real Madrid mantuvo el control absoluto. Los de Arbeloa, jaleados por una grada que coreaba los «olés» y el clásico «Somos los Reyes de Europa», dominaron los tiempos del partido. Aunque el City vio cómo se le anulaban tantos a Doku y Marmoush por fuera de juego, la sensación de peligro siempre estuvo en el área de Gianluigi Donnarumma.
La sentencia definitiva llegó de las botas de Vinícius Júnior, quien empujó el balón a la red para firmar su doblete personal y el 1-2 definitivo. La única nota negativa para el club madrileño fue la lesión de Thibaut Courtois, quien tuvo que ser sustituido al descanso por Andriy Lunin debido a molestias en el aductor.
El Real Madrid confirma así su idilio con la Champions League, eliminando al vigente campeón en su propio feudo y reafirmando que, en Europa, sigue siendo el rival a batir.
Con información de agencias




