Una segunda parte de ensueño, en la que el Barcelona se divirtió como pocas veces, permitió a los dirigidos por Hansi Flick clasificarse para cuartos de final tras fulminar al Newcastle (7-2).
El Barsa estuvo espléndido en el Camp nou. Destacó Raphinha con dos goles, pero con dos asistencias y un penalti forzado, Lewandowski también anotó un doblete y la goleada la completaron Lamine, Fermín y Marc Bernal.
El Barsa europeo, letal delante, muy blando atrás, quedó retratado ante la intensidad del equipo de Eddie Howe, que asfixió la creación de Pedri y Bernal, adelantó las líneas y buscó recuperar en campo contrario.
Y los azulgranas lo pasaron muy mal, a pesar de que se adelantaron tres veces en el marcador. La suerte del juego, cuando los visitantes plantearon muchas veces jugársela en el uno contra uno, estaba en la calidad del desborde de los locales, que lo intentaron por las bandas (Lamine y Raphinha) y buscaron el apoyo de Lewandowski como boya.
Lamine sirvió a Fermín, éste a Raphinha y el brasileño abrió la lata en el minuto 6. Parecía que lo más complicado estaba hecho, pero no fue así.
Los de Howe buscaron las progresiones por la izquierda de Hall y las conexiones con Barnes. Por allí generó mucho el Newcastle, aunque los goles llegaron por el otro lado.
El control juego no lo tenía garantizado el Barsa y esa era una muy mala noticia para los azulgranas. La verticalidad del Newcastle hizo el resto. Un gran pase de Hall rompió el fuera de juego y Elanga hizo el 1-1.
Con poco, el partido esta igualado y con menos, los de Flick volvieron a anotar. Una falta botada por Raphinha, una asistencia de Gerard Martín de cabeza y el tanto de Bernal (2-1, min. 18), su quinto gol en nueve apariciones.
Con información El Nacional




