Precios del petróleo y del gas se disparan tras los ataques a refinerías en Oriente

La escalada bélica en Oriente ha provocado este jueves un terremoto en los mercados energéticos globales. El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se disparaba más de un 6% a primera hora de la mañana, situándose por encima de los 114 dólares, una cifra drásticamente superior a los 72 dólares registrados antes del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán.

​Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI) subía un 1,1% hasta los 96,51 dólares, mientras que la emergencia energética se agrava en el sector gasístico: el precio del gas en el mercado holandés TTF ha repuntado un 23%, alcanzando los 67,3 euros por megavatio/hora.

​La crisis actual se ha visto alimentada por ataques directos contra activos estratégicos de hidrocarburos. Según informes confirmados, Israel bombardeó el campo de gas de South Pars, uno de los yacimientos más importantes de Irán. En represalia, Teherán lanzó una ofensiva con misiles contra el complejo de gas natural licuado (GNL) de Ras Laffan, en Qatar, provocando incendios de gran magnitud y daños «considerables» en las instalaciones de QatarEnergy.

​El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró mediante sus redes sociales que su administración no tenía conocimiento previo del ataque israelí a South Pars. No obstante, lanzó una advertencia directa:
​»Israel no volverá a atacar el campo de South Pars a menos que Irán decida atacar a un país inocente, en este caso Qatar», afirmó el mandatario, quien también amenazó con la destrucción total del yacimiento iraní si continúan las represalias.

​La volatilidad de los precios se ve acentuada por la situación crítica en el Estrecho de Ormuz, punto de paso de una quinta parte del comercio marítimo mundial de crudo. Este jueves se reportaron nuevos ataques contra buques petroleros:
​Un proyectil alcanzó un buque a solo 4 millas náuticas de Ras Laffan.
​Otro impacto provocó un incendio en una embarcación al este de Jawr Fakan (EAU), en la entrada sureste del estrecho.

​Esta cuasi-paralización del tráfico marítimo ha obligado a los productores del Golfo a reducir su producción, tensionando aún más la oferta global de petróleo y fertilizantes.

​La incertidumbre geopolítica ha teñido de rojo las bolsas mundiales. Tras el cierre negativo en Wall Street (Dow Jones -1,6% y Nasdaq -1,4%), las plazas asiáticas han sufrido fuertes retrocesos: el Nikkei japonés cayó un 3,6% y el Kospi surcoreano un 2,7%.

​En Europa, los parqués apuntan a aperturas con caídas superiores al 1%, en una jornada marcada por la reunión del Banco Central Europeo (BCE), donde se espera que la institución mantenga los tipos de interés en un entorno de máxima presión inflacionista debido al coste de la energía.

Con información de agencias

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