Conozca cómo el cortisol por ansiedad afecta directamente tu salud estomacal

El cuerpo humano no separa lo que piensa de lo que siente y el sistema digestivo es la prueba más clara de ello. Conocido por la comunidad científica como el “segundo cerebro”, el tracto gastrointestinal alberga una red de más de 100 millones de neuronas que reaccionan de inmediato ante cualquier alteración emocional, especialmente cuando los niveles de cortisol se disparan.

La química del estrés en el abdomen

Cuando atravesamos episodios de ansiedad y estrés, el cerebro activa el sistema nervioso simpático y libera grandes cantidades de cortisol. Esta hormona, diseñada originalmente para situaciones de supervivencia, prioriza la energía en los músculos y el corazón; así, le resta importancia a procesos “secundarios” en momentos de crisis, como la digestión.

Este desvío de recursos biológicos provoca efectos físicos reales y medibles:

• Alteración del flujo sanguíneo: El estómago recibe menos sangre, lo que puede causar pesadez o indigestión.

• Espasmos musculares: El cortisol puede generar contracciones involuntarias en el colon.

• Inflamación de la mucosa: La ansiedad sostenida debilita la barrera intestinal.

Cuando la mente habla a través del cuerpo

El dolor de estómago por ansiedad no es una sensación subjetiva; es una respuesta fisiológica a una sobrecarga del sistema nervioso.

La clave para aliviar estos síntomas no siempre reside en la dieta, sino en el manejo de las emociones. Técnicas de respiración consciente, ejercicio físico moderado y una higiene del sueño adecuada son herramientas fundamentales para reducir la producción de cortisol y permitir que el sistema digestivo retome su ritmo natural.

Con información Medios Nacionales

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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