El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha emitido una alerta de seguridad de alcance mundial, instando a los ciudadanos estadounidenses en el extranjero a ejercer una cautela extrema. Esta medida responde directamente al aumento de la inestabilidad y las tensiones derivadas del conflicto actual en Oriente Medio.
Si bien el comunicado oficial, con fecha del 22 de marzo de 2026, señala que la situación es especialmente crítica para quienes se encuentran en la región del Medio Oriente, la advertencia tiene un carácter internacional. El gobierno ha identificado riesgos potenciales contra ciudadanos e intereses estadounidenses en diversas geografías debido a posibles represalias de grupos simpatizantes de Irán.
El Departamento de Estado advierte sobre las siguientes condiciones de riesgo:
Infraestructura Diplomática: Se ha detectado un riesgo incrementado de ataques contra embajadas, consulados y otras instalaciones vinculadas a los Estados Unidos.
Transporte Aéreo: Se prevén cierres periódicos del espacio aéreo, lo que podría derivar en cancelaciones masivas o retrasos significativos en los desplazamientos internacionales.
Amenazas Globales: Grupos afines a intereses iraníes podrían identificar objetivos en diversos puntos del globo, no limitándose exclusivamente a zonas de conflicto activo.
Ante este panorama, las autoridades estadounidenses instan a sus ciudadanos a tomar las siguientes medidas preventivas:
Mantenerse Alerta: Seguir de cerca todas las actualizaciones de seguridad emitidas por la embajada o el consulado de EE. UU. más cercano.
Registro STEP: Inscribirse de manera obligatoria en el Programa de Registro del Viajero Inteligente (STEP). Esto permite recibir actualizaciones críticas en tiempo real y facilita la localización del ciudadano en caso de una emergencia mayor.
Planes de Contingencia: Revisar sus planes de viaje y estar preparados para cambios abruptos en los itinerarios debido a las restricciones del espacio aéreo.
Con información de agencias



