En la mañana de este lunes 23 de marzo, un avión tipo Hércules perteneciente a la Fuerza Aérea Colombiana sufrió un grave accidente en la localidad de Puerto Leguízamo, departamento de Putumayo. La aeronave, que transportaba tropas de la Fuerza Pública, se precipitó a tierra momentos después de su despegue.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, confirmó la noticia a través de sus canales oficiales, calificando el evento como un «trágico accidente». Según el reporte preliminar, unidades militares se han desplazado a la zona del siniestro para atender la emergencia y asegurar el área.
»Se han activado todos los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, así como la investigación correspondiente para determinar las causas de este hecho», afirmó el ministro Sánchez.
Aunque las autoridades gubernamentales aún no han emitido una cifra oficial definitiva, reportes de la prensa local indican que al menos 90 uniformados habrían perdido la vida en el desplome. Ante la sensibilidad de la situación, el titular de Defensa hizo un llamado a la prudencia.
El presidente de la República, Gustavo Petro, se pronunció sobre el suceso, calificándolo como un «accidente horroroso». El mandatario vinculó la tragedia con la necesidad urgente de modernizar el parque automotor y aéreo de las Fuerzas Militares.
El jefe de Estado anunció que ha solicitado una reunión de urgencia para agilizar la compra de equipamiento estratégico, señalando que las «dificultades burocráticas» han retrasado procesos administrativos claves durante el último año. «Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto, deben ser retirados», enfatizó el presidente.
Con información de agencias



