En el marco de las políticas de protección a la biodiversidad, el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), a través de la Dirección de Fiscalización y Control de Impactos Ambientales, presentó un balance de las actuaciones ejecutadas entre el 4 y el 21 de marzo, orientadas a combatir el ilícito ambiental y el tráfico de fauna silvestre.
Esta fiscalización se ejecutó en diversos procedimientos en los estados Cojedes, Barinas, Apure y Delta Amacuro, donde los funcionarios detectaron cargamentos de carne salada y fresca que no contaban con los permisos correspondientes para su comercialización legal.
Durante este periodo, las autoridades ambientales reforzaron la vigilancia en puntos estratégicos, logrando los siguientes resultados en materia de control de productos derivados de la fauna:
Retención de productos cárnicos: Se contabilizaron 153,23 kilos de chigüire y 63,68 kilos de baba, productos cuya comercialización y aprovechamiento están estrictamente regulados.
Gestión operativa: Se llevaron a cabo 20 recorridos de vigilancia con sus respectivas inspecciones, lo que permitió el levantamiento de 9 informes técnicos y la emisión de 4 citaciones formales a infractores de la ley.
Más allá del control de productos, la operación destacó por la recuperación de 155 ejemplares vivos que se encontraban bajo posesión ilegal o destinados al contrabando. El desglose de la fauna rescatada incluye:
134 ejemplares de aves.
9 ejemplares de mamíferos.
2 ejemplares de reptiles.
Actualmente, estos animales se encuentran bajo resguardo oficial, recibiendo atención especializada mientras se cumplen los protocolos correspondientes para asegurar su exitoso retorno a sus hábitats naturales.
El compromiso del Minec no se limitó a la acción punitiva. Durante las jornadas, se ejecutaron 15 programas de sensibilización ambiental, logrando abordar a más de 1.500 personas. Estos espacios buscan concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de respetar la biodiversidad y las severas restricciones legales que rigen la fauna en Venezuela.
»La protección de nuestros ecosistemas es una labor compartida. Estas acciones no solo buscan sancionar el ilícito, sino educar a la población para erradicar el tráfico de especies que pone en riesgo nuestro equilibrio ecológico».
Con información de agencias



