La esgrima venezolana vuelve al escenario internacional de élite. La selección nacional se encuentra preparada para representar al país en el próximo Campeonato Mundial de Esgrima Cadete y Juvenil, que tendrá lugar del 1 al 9 de abril en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil.
El evento, avalado por la Federación Internacional de Esgrima (FIE), se desarrollará en las instalaciones del Olympic Park Arena Carioca 1, recinto que recibirá a los mejores prospectos de la disciplina en una de las citas más exigentes del calendario mundial.
La delegación criolla está integrada por un grupo de siete atletas que verán acción en las categorías cadete y juvenil, participando tanto en la modalidad individual como por equipos:
Atletas: David Salazar, Nathalia Machado, Valeria Escobar, Miguel Figueroa, Diego Del Moral, Emily Torres y Ángel Martínez.
Se disputarán pruebas en las tres modalidades olímpicas: sable, florete y espada.
El equipo cuenta con un cuerpo técnico de lujo, encabezado por los entrenadores Mariana González, Óscar Rodríguez y Alejandra Benítez, quienes han diseñado un plan de preparación enfocado en la competitividad y el roce técnico necesario para enfrentar a las potencias mundiales.
Antecedentes: Evolución desde Wuxi 2025
Este grupo de esgrimistas busca superar la actuación obtenida en la edición anterior celebrada en Wuxi, China (2025). En aquella oportunidad, destacaron resultados que sirven de base para las expectativas actuales:
Nathalia Machado firmó el desempeño más sobresaliente al alcanzar el puesto 33 en florete cadete femenino (y el 84 en juvenil). Por su parte, Miguel Figueroa logró la posición 60 en espada individual juvenil, mientras que la delegación también contó con el aporte de Guerrero (puesto 61) y Snayker Antonelli (casilla 155 en florete juvenil).
El cronograma de nueve días exigirá al máximo la resistencia y estrategia de los venezolanos, quienes tienen como objetivo principal escalar posiciones en el ranking de la FIE y consolidar el relevo generacional de la esgrima en el país.
La participación en Río de Janeiro representa una oportunidad crucial para que los «mosqueteros» venezolanos demuestren el crecimiento técnico alcanzado en el último año de preparación.
Con información de agencias



