El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes (representación demócrata) lanzó hoy una dura crítica contra la administración del presidente Donald Trump, tras la decisión del Departamento del Tesoro de retirar de la lista de sancionados a Delcy Rodríguez, actual presidenta interina de Venezuela.
A través de un comunicado difundido en la red social X, el comité liderado por el congresista Gregory Meeks acusó al Ejecutivo de sacrificar los valores democráticos y los derechos humanos en favor de intereses energéticos, específicamente el acceso al crudo venezolano.
El panel demócrata calificó a Rodríguez como una “co-conspiradora brutal” de Nicolás Maduro, vinculándola directamente con el presunto robo de procesos electorales y tácticas de represión sistemática. La crítica surge apenas tres meses después de que se consolidaran los cambios políticos en Caracas tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026.
“Tres meses después Rodríguez está fuera de la lista de sanciones de EE.UU., sin planes de reforma alguna y su régimen sigue hostigando y encarcelando a opositores políticos”, sentenció el comité en su declaración oficial.
La remoción de las sanciones, anunciada formalmente el 1 de abril de 2026, permite a la mandataria interina realizar transacciones comerciales con empresas estadounidenses y abre la puerta a una posible reunión bilateral con el presidente Trump. Esta medida se fundamenta en un reciente reporte de The New York Times titulado “EE. UU. levanta sanciones al nuevo líder de Venezuela”.
Los demócratas subrayan que esta concesión se ha otorgado de forma unilateral, señalando que:
No existen garantías de reformas al sistema electoral venezolano.
Se mantiene el encarcelamiento de presos políticos.
Persisten las prácticas represivas contra la disidencia.
Mientras la Casa Blanca defiende este acercamiento como un paso pragmático necesario para estabilizar la región y reactivar oportunidades económicas tras años de crisis, la oposición parlamentaria lo define como un giro interesado en los recursos petroleros.
Hasta la fecha, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial a los señalamientos del comité. La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que observa con cautela si el nuevo orden en Caracas derivará en una transición democrática real o en una reestructuración del poder bajo la sombra del extractivismo.
Con información de agencias



