En una operación que marca un punto de inflexión en las tensiones regionales, las fuerzas de Estados Unidos e Israel ejecutaron un ataque coordinado contra la Zona Económica Especial Petroquímica de Mahshahr. Según informes oficiales de la agencia iraní Fars, la ofensiva ha dejado un saldo de cinco personas fallecidas y al menos 170 heridos.
El ataque, dirigido contra varias compañías situadas en este polo estratégico, provocó una respuesta de emergencia inmediata. Las autoridades locales confirmaron los siguientes datos:
Víctimas fatales trabajadores del complejo petroquímico.
170 personas heridas, quienes tras recibir atención médica en centros hospitalarios de la zona, ya han sido dadas de alta.
Afectación severa en infraestructura industrial clave para la economía persa.
Si bien inicialmente el 28 de febrero fecha de inicio de las operaciones Tel Aviv y Washington justificaron la agresión como una medida preventiva para «neutralizar la supuesta amenaza del programa nuclear civil», las posturas han dado un giro drástico.
En declaraciones recientes, ambos aliados han reconocido que el objetivo estratégico de la incursión trasciende la seguridad nuclear, apuntando directamente a un intento de desestabilización y derrocamiento del Gobierno de los ayatolás. Este reconocimiento surge en un momento crítico, justo cuando Teherán y Washington mantenían negociaciones indirectas sobre los alcances nucleares del país.
La República Islámica de Irán ha iniciado una serie de golpes de represalia dirigidos tanto a territorio israelí como a bases militares estadounidenses estacionadas en diversos puntos de Oriente Medio.
»La agresión contra Mahshahr no quedará sin respuesta», señalaron fuentes oficiales iraníes, subrayando que la ofensiva ocurrió en un contexto de diálogo diplomático que ahora parece estar completamente fracturado.
Con información de agencias



