La alianza OPEP+, bajo el liderazgo de Arabia Saudí y Rusia, anunció tras su reciente teleconferencia un incremento nominal de su producción de petróleo en 206.000 barriles diarios, efectivo a partir del 1 de mayo. Sin embargo, la organización reconoce implícitamente que la implementación real de esta medida es inviable mientras persista el conflicto bélico en Irán y el bloqueo de rutas marítimas estratégicas.
La decisión, adoptada por los ministros de Energía de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, busca enviar una señal de calma a los mercados globales. Pese a la intención de revertir los recortes voluntarios de 2023, analistas del sector coinciden en que la medida tiene un valor meramente simbólico, dado que el grupo no ha podido cumplir siquiera con los incrementos previstos para el mes en curso.
En un comunicado oficial, los ocho países firmantes expresaron su profunda preocupación por la integridad de los activos energéticos globales:
»La restauración de los activos energéticos dañados es costosa y requiere mucho tiempo, lo que afecta la disponibilidad general del suministro. Cualquier acción que socave la seguridad, ya sea mediante ataques a la infraestructura o la interrupción de las rutas marítimas, aumenta la volatilidad y debilita los esfuerzos de estabilización».
La declaración alude a la crisis desencadenada tras las acciones militares iniciadas el 28 de febrero. Los puntos críticos que impiden el aumento de la oferta son:
Bloqueo del Estrecho de Ormuz: El cierre de esta vía, por donde transita el 20% del crudo mundial, ha estrangulado el suministro de productores clave como Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
Daños en infraestructura: Los ataques cruzados en la región y los daños sufridos por instalaciones rusas han mermado la capacidad operativa real.
Limitaciones técnicas: Miembros como Kazajistán, Argelia y Omán operan actualmente cerca de su capacidad máxima, sin margen de maniobra para absorber el déficit de otros socios.
La alianza subrayó la «importancia crítica de salvaguardar las rutas marítimas internacionales» para garantizar el flujo de energía. Mientras el conflicto no cese, el precio del «oro negro» continuará sujeto a la incertidumbre, con una oferta que, en la práctica, permanece estancada a pesar de los acuerdos formales de la organización.
Con información de agencias



