Opinión | Rescate del piloto derribado en Irán: Aleja el fantasma de Mogadiscio

Por: Abg. Francisco Ordaz

La guerra en Irán dio un giro dramático este fin de semana. Estados Unidos pasó de lanzar ataques a montar una operación de búsqueda y rescate llena de tensión. El viernes, un F-15E fue derribado sobre territorio iraní. Por un momento, parecía que Irán había logrado el trofeo propagandístico perfecto: un piloto estadounidense capturado y exhibido ante el mundo para golpear la moral de la Casa Blanca.

Sin embargo, en menos de 48 horas, las fuerzas especiales de EE. UU. rescatan con vida al piloto que se encontraba desaparecido en terreno hostil. El fantasma de Mogadiscio que rondaba el Pentágono se disipó de golpe. Pero las lecciones de este episodio apenas comienzan. Para entender el alivio en Washington, hay que retroceder a 1993.

El mundo vio por televisión con horror lo sucedido en Somalia: soldados Rangers y Delta Force murieron, sus cuerpos fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio y exhibidos como trofeos. El piloto Michael Durant sobrevivió al derribo de su Black Hawk, pero fue capturado y retenido once días como rehén. Aquel trauma marcó para siempre la doctrina militar estadounidense: nació el “riesgo cero”. Por eso, mientras los equipos de rescate peinaban las montañas iraníes, los mandos no buscaban solo a un piloto.

Luchaban para que la historia no se repitiera. Esta vez, tecnología y rápida acción de las fuerzas especiales ganaron la carrera contra el reloj. El éxito del rescate libera a la Casa Blanca y la centra en dos escenarios: la supuesta negociación vía Pakistán ya no es una urgencia desesperada. Trump puede dialogar desde una posición de fuerza, sin el peso de un rehén. Al mismo tiempo, la escalada sigue latente. Irán, frustrado por no haber capturado a nadie, podría responder con drones y misiles.

Estados Unidos ha elevado su presencia a casi 57 000 soldados y envió 2000 hombres de la 82ª División Aerotransportada, lista para actuar rápido. Si las “conversaciones” fracasan, todo apunta a una acción terrestre limitada: posiblemente las pequeñas islas en el Estrecho de Ormuz o la estratégica Isla Kharg, donde se concentra el 90 % del petróleo iraní para exportación.

¿Cuál será el próximo capítulo? La derrota total de Irán o una “Okinawa 2.0” para los estadounidenses. El destino de estos pilotos ya no definirá si la guerra se da en combates terrestres o negociaciones, pero sí cambió el ánimo de la campaña. Irán no consiguió su trofeo. EE. UU. evitó su trauma histórico. Aun así, el derribo recuerda que Teherán conserva capacidad de fuego. El honor de los pilotos se salvó, pero el Golfo sigue siendo un polvorín donde una chispa separa la victoria del abismo.

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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