El rugido de los bates ha vuelto a Minute Maid Park. En la última semana, el poder ofensivo de los Houston Astros ha retomado el protagonismo en la Gran Carpa, impulsado por una dupla que parece haber encontrado su sintonía máxima: José Altuve y Yordan Álvarez.
En un tramo crítico de siete juegos, la combinación del «Astroboy» y «El Gigante de Ébano» no solo ha elevado los números colectivos, sino que ha enviado un mensaje de autoridad al resto de la Major League Baseball (MLB).
Altuve: El motor que nunca se apaga
José Altuve, referente histórico de la franquicia, ha vuelto a demostrar por qué es el catalizador del equipo. Con una agresividad inteligente en el plato y su característica capacidad para generar jugadas, el venezolano ha sido el encargado de encender la chispa en los episodios iniciales.
En sus últimos 24 turnos al bate, Altuve ha destrozado el pitcheo rival con:
11 hits y un promedio de bateo de .458.
10 carreras anotadas y 5 remolcadas.
2 cuadrangulares y una paciencia notable para negociar 7 boletos.
Álvarez: La fuerza que impone respeto
Si Altuve es el motor, Yordan Álvarez es el impacto demoledor. El cubano ha complementado a la perfección la labor de su compañero, castigando a los lanzadores que intentan evitar el contacto directo. Su disciplina en el plato le ha valido 8 boletos en los últimos siete encuentros, una señal clara del temor que infunde en el montículo.
Las estadísticas de Álvarez en este lapso (21 turnos) son contundentes:
3 jonrones y 8 carreras impulsadas.
8 imparables para un promedio de .381.
7 carreras anotadas, manteniendo una presencia constante en las almohadillas.
Estadísticas Combinadas (Últimos 7 Juegos)
Con información de agencias



