La semilla de chía suele ser un ingrediente pequeño, muy discreto y que suele pasar desapercibido en la cocina, pero en realidad es un alimento con muchos nutrientes concentrados que resultan clave para el organismo.
Aportan calcio y magnesio y, por ello, se puede convertir en una gran aliada de la salud si lo que se busca es mantener los huesos fuertes sin depender enteramente de los lácteos.
Estos minerales que aporta son de gran relevancia para conservar los huesos en buen estado y reducir el desgaste que suele aparecer con el paso del tiempo.
La chía también puede aportar un poco de fósforo, otro mineral que trabaja en conjunto con el calcio y que ayuda en la regeneración y el mantenimiento de las estructuras en los huesos.
Si a esto se le suma el contenido de proteína vegetal que la chía puede aportar, se tiene un extra saludable para la musculatura. No sustituye otras fuentes de proteína, pero puede ayudar a la recuperación de las fibras después de la actividad física y al mantenimiento de los niveles de masa muscular.
Con información Agencias-.



