EE. UU. amenaza con reanudar la guerra “inmediatamente” si Irán no acepta un pacto

En una comparecencia de alto nivel en el Pentágono, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha emitido un ultimátum directo al nuevo régimen iraní, marcando un punto de inflexión tras el fracaso de las recientes negociaciones celebradas en Islamabad, Pakistán.

​La intervención del secretario Hegseth se produce en el marco del estricto bloqueo impuesto por Washington sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía vital para el suministro energético mundial. Hegseth fue enfático al declarar que el control del tránsito en esta zona permanecerá bajo dominio exclusivo de la Armada de Estados Unidos hasta que se alcancen los objetivos de seguridad nacional.

​Durante su discurso, el jefe del Pentágono presentó dos caminos claros para el liderazgo de Teherán: la reanudación de la vía diplomática o el endurecimiento de las acciones militares y económicas por parte de la coalición liderada por Estados Unidos.

​Amenaza militar: Hegseth advirtió explícitamente que Estados Unidos está preparado para reanudar operaciones bélicas de forma inmediata si no se alcanza un pacto satisfactorio. “Si no, tiraremos bombas sobre infraestructuras energéticas clave”, sentenció.

​Ofensiva económica: El secretario adelantó que la estrategia militar estará respaldada por una nueva ofensiva de sanciones, coordinada estrechamente con el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

​Hegseth describió a Irán como un adversario debilitado, calificando sus operaciones actuales como una “guerra asimétrica” y rechazando la legitimidad de sus movimientos en la región. “Os estamos observando. Podéis mover las cosas de sitio, pero no podéis reconstruir vuestras fuerzas militares. Eso no es control; es piratería, es terrorismo”, afirmó.

​Coordinación regional: Israel eleva el tono
​En paralelo a las declaraciones desde Washington, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, reforzó la postura internacional contra Teherán. Según Katz, Irán se encuentra en una “encrucijada histórica” y advirtió que el aislamiento del país podría profundizarse drásticamente.

​“Si elige el camino del conflicto, pronto descubrirá que los objetivos que aún no hemos atacado son aún más dolorosos que los que ya hemos atacado”, declaró Katz, sugiriendo una disposición para ampliar la escala de las operaciones militares si la tensión continúa escalando.

​La comunidad internacional observa con preocupación este nuevo pico de tensión, mientras Washington mantiene su postura de firmeza ante lo que considera una amenaza directa a la estabilidad del flujo energético global y la seguridad regional.

Con información de agencias

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