En una jornada marcada por la alta volatilidad en los mercados internacionales, el precio del oro alcanzó este viernes su nivel más alto en casi un mes, impulsado por una combinación de factores geopolíticos y una notable debilidad en el dólar estadounidense.
El catalizador principal de este movimiento fue el anuncio del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, quien confirmó la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. A través de la red social X, el canciller iraní declaró: «En consonancia con el alto el fuego en Líbano, se declara completamente abierto el paso de todos los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego».
El anuncio provocó un efecto dominó en los mercados financieros globales:
Mercados bursátiles: Las bolsas europeas experimentaron un optimismo generalizado, con alzas que rondaron el 2 %.
Energías fósiles: Se registró un desplome significativo en los precios del petróleo y el gas, destacando una caída de hasta el 10 % en el barril Brent, referencia en el mercado europeo.
Metales preciosos: El oro, que llegó a registrar una escalada del 2,1 % antes de moderar ligeramente sus ganancias, se vio favorecido por el desplome del dólar estadounidense. Según reporta Bloomberg Línea, la debilidad de la divisa estadounidense posicionó al metal precioso como un valor refugio atractivo. Por su parte, la plata tuvo un desempeño destacado al cerrar la sesión con una subida superior al 5 %.
Este escenario refleja cómo la distensión en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de crudo ha reconfigurado las expectativas de los inversores, trasladando capitales hacia los metales preciosos mientras se ajustan las valoraciones en el sector energético.
Con información de agencias



