La Real Sociedad de Aramburu y Yangel gana la Copa del Rey al Atlético de Madrid

En una noche para el recuerdo en el Estadio de La Cartuja, la Real Sociedad de Matarazzo se ha proclamado campeona de la Copa del Rey tras imponerse al Atlético de Madrid en una dramática tanda de penaltis.

El encuentro, que mantuvo la emoción hasta el último suspiro, terminó coronando al conjunto donostiarra gracias a una actuación heroica bajo los tres palos y una ejecución impecable desde los once metros.

La Real Sociedad saltó al césped con la precisión de un reloj de sol, golpeando al Atlético de Madrid en los momentos psicológicos clave del primer tiempo. Apenas comenzado el encuentro, Barrenetxea inauguró el marcador con un contundente cabezazo tras un centro medido de Guedes.

​La superioridad anímica de los de Matarazzo se consolidó justo antes del descanso, cuando el capitán Oyarzabal transformó un penalti tras una falta sobre Guedes, rememorando su histórica actuación en la final de 2020. Parecía que el título estaba destinado a viajar hacia San Sebastián, pero el Atlético de Madrid, herido en su orgullo, forzó una segunda parte llena de intensidad.

El equipo de Diego Simeone creció con el marcador en contra, buscando incansablemente la igualada. El Atlético encontró premio a su insistencia por medio de Lookman, quien, tras obligar a un esfuerzo defensivo extra a Barrenetxea incansable en tareas de repliegue, logró conectar un disparo cruzado con la pierna izquierda para batir la portería donostiarra.

​A medida que avanzaba el choque, el desgaste físico pasó factura, obligando al capitán Oyarzabal a abandonar el terreno de juego por problemas físicos, dejando el destino de la final en manos de sus compañeros.

​El show de Marrero en los penaltis
El título se decidió desde el punto fatídico. Allí, Unái Marrero, el portero suplente de la Real, se vistió de héroe al detener los lanzamientos de Sorloth y Julián Álvarez, frustrando las esperanzas rojiblancas.

​A pesar del fallo de Oskarsson el delantero islandés que se ha convertido en el icono de la afición tras la popularización de su cántico al ritmo de Bad Bunny, la Real Sociedad mantuvo la firmeza. Carlos Soler abrió la cuenta con acierto, y fueron Nico González, Sucic, Almada, Ahien y Baena quienes cumplieron su misión con sangre fría. Finalmente, Pablo Marín asumió la responsabilidad del lanzamiento definitivo; con un disparo certero, Marín sentenció la final y desató la euforia total en la grada.

​Con este triunfo, la Real Sociedad de Matarazzo vuelve a levantar el trofeo de la Copa del Rey, consolidando un proyecto que hoy celebra su noche más gloriosa en Sevilla.

Con información de agencias

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