El Salón Plaza Real del Hotel Eurobuilding se transformó en una cápsula del tiempo. Tras 27 años de ausencia en los escenarios venezolanos, Fey regresó con su Hits Tour para demostrar que el vínculo con su generación sigue intacto. El ambiente, cargado de una expectativa acumulada desde mediados de los noventa, estalló poco después de las diez de la noche cuando una cuenta regresiva en las pantallas principales dio paso a la figura de la estrella mexicana.
El espectáculo inició con el ritmo frenético de Muévelo, donde Fey apareció flanqueada por sus bailarines y luciendo un diseño en blanco y dorado que marcaba el tono de una noche de celebración.
Durante el encuentro, la artista aprovechó para agradecer a quienes hicieron posible su retorno, mencionando que fue un proceso complejo y una verdadera batalla logística para lograr que el reencuentro con el público caraqueño se materializara finalmente.
A medida que avanzaba la velada, el repertorio recorrió temas emblemáticos como Me enamoro de ti y Tierna la noche. La cantante demostró su versatilidad con cinco cambios de vestuario que aportaron dinamismo a un show basado en pistas y coreografías precisas.
A pesar de algunos inconvenientes técnicos con el retorno de audio durante «Bailando bajo la lluvia» y una mezcla de sonido que por momentos opacaba su voz, la entrega de los fanáticos fue absoluta, convirtiendo cada estrofa en un coro masivo que llenó los vacíos de la producción.
El viaje emocional alcanzó su punto máximo cerca de la medianoche. Tras interpretar clásicos de su discografía y versiones de Mecano como La fuerza del destino, Fey preparó el terreno para el cierre definitivo. La interpretación de Gatos en el balcón precedió al momento más esperado: Azúcar amargo. Con las tradicionales mascadas en mano y una energía que parecía ignorar el paso de los años, el público se unió en un solo grito para despedir una noche que, más que un concierto, fue una necesaria cita con la memoria y la juventud.
Con información de Contrapunto



