Un día después de conocerse los violentos sucesos ocurridos en la penitenciaría de Yare III, ubicada en el estado Miranda, el coordinador general de Provea, Óscar Murillo, alzó la voz para demandar cambios profundos en el Poder Judicial venezolano.
A través de su cuenta en la red social X, el activista sostuvo que lo acontecido en la cárcel no es un hecho aislado, sino el síntoma de un Estado que no garantiza derechos básicos.
Para Murillo, cualquier intento por mejorar las condiciones de reclusión está condenado al fracaso si no se instaura previamente un clima de participación democrática. «Los hechos trágicos ocurridos en Yare III reafirman, como hemos advertido en años, que la solución del problema carcelario no podría realizarse de manera efectiva si no existe un contexto que garantice la participación democrática«, escribió el representante de la organización civil.
Asimismo, el defensor de derechos humanos enumeró cuatro pilares indispensables para alcanzar una verdadera pacificación dentro de las prisiones: el respeto al Estado de Derecho, el ejercicio pleno de las libertades cívicas, el acceso a la información pública y la rendición de cuentas. Sobre este último punto, enfatizó que la transparencia gubernamental resulta clave para prevenir nuevas masacres.
El activista fue contundente al exigir una reestructuración de los tribunales nacionales, a los que calificó como «instituciones que siguen de espaldas a la gente». «A propósito de este caso, insistimos en que la reforma del sistema de justicia es indispensable para garantizar la dignidad y la justicia», sentenció Murillo, cerrando su intervención con un llamado a que los organismos judiciales se acerquen a la realidad ciudadana.
Con información de Medios Nacionales



