El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, ha confirmado desde Santo Domingo que España extenderá la invitación a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para participar en la Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre.
Esta decisión marca un paso significativo en la estrategia diplomática española para normalizar las relaciones con Venezuela. Con esta invitación, el Gobierno español reafirma su postura de reconocer a Rodríguez como interlocutora válida para el diálogo internacional.
Al referirse a la invitación, el ministro Albares subrayó que el proceso sigue los cauces diplomáticos habituales: «En estos momentos lo que estamos haciendo es dirigirnos a todos los países y siempre se invita a quienes tienen la representación internacional. Esta cumbre no va a ser diferente a otras».
El anuncio se produce en un contexto político intenso, apenas unos días después de la visita a Madrid de la líder opositora María Corina Machado, quien declinó reunirse con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
El debate sobre las sanciones
Uno de los puntos centrales de la próxima cumbre será el estatus de las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) a la mandataria venezolana, vigentes desde julio de 2018. España ha abogado activamente ante las instituciones comunitarias para levantar estas restricciones, argumentando que las sanciones deben ser un instrumento para el diálogo y no un fin en sí mismas.
»Las sanciones nunca son un fin; son un medio para que se produzca este diálogo amplio, pacífico y democrático en Venezuela. Si se están dando pasos hacia ello, la UE tiene que darlos también» declaró el ministro Albares el pasado 20 de febrero.
La diplomacia española sostiene que, al igual que ocurrió en la cumbre UE-Celac de 2023 en Bruselas, la calidad de jefa de Estado en ejercicio de Rodríguez debería permitir su asistencia, aludiendo a los precedentes donde la UE ha hecho excepciones para permitir la interlocución con el Ejecutivo venezolano. Esta postura contrasta con la de Estados Unidos, que ya ha retirado a Rodríguez de su lista de sancionados.
Las medidas restrictivas contra el gobierno de Nicolás Maduro, que incluyen embargos de armas, prohibición de viajar e inmovilización de activos, fueron renovadas por la UE el 15 de diciembre de 2025 y, salvo cambios diplomáticos, se mantienen hasta el 10 de enero de 2027.
La Unión Europea ha justificado históricamente estas prórrogas citando preocupaciones sobre el Estado de derecho, los derechos humanos y el desarrollo de los procesos electorales en Venezuela. Sin embargo, la expectativa generada por la invitación a la Cumbre de Madrid sugiere que podría producirse una reevaluación de estas medidas a corto o medio plazo como parte de un proceso de acercamiento renovado.
Con información de agencias



