En una votación decisiva celebrada este jueves 30 de abril de 2026, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que insta al Consejo de la Unión Europea a mantener las medidas restrictivas contra la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. La Eurocámara advierte que cualquier alivio en la presión internacional debe estar estrictamente condicionado a avances democráticos verificables en el país.
La resolución, impulsada por el Partido Popular y respaldada por una amplia mayoría, surge en medio de la controversia generada por la invitación extendida por el Gobierno de España a Rodríguez para asistir a la próxima Cumbre Iberoamericana en Madrid.
Condiciones innegociables para la flexibilización
El texto aprobado subraya que el régimen de sanciones es una herramienta fundamental de presión política y que su modificación solo será posible si se cumplen tres hitos fundamentales:
Liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos (estimados en unos 470).
Anulación de procesos judiciales arbitrarios contra líderes de la oposición democrática.
Adopción de una hoja de ruta creíble y transparente que garantice la celebración de elecciones libres y justas.
Polémica diplomática y el papel de España
La resolución se sitúa en el centro del debate entre la diplomacia española y la normativa comunitaria. Aunque la UE mantiene una prohibición de entrada al espacio Schengen para los funcionarios sancionados, existen precedentes de excepciones técnicas para eventos diplomáticos internacionales de alto nivel, como ocurrió en 2023. No obstante, el Parlamento Europeo considera que una invitación sin contrapartidas democráticas envía un mensaje de debilidad.
Dolors Montserrat, eurodiputada del Partido Popular Europeo, calificó la situación actual como «desafiante» y reiteró la necesidad de no flaquear en la defensa de los derechos humanos: «La presión internacional debe mantenerse firme hasta que los 470 presos políticos regresen con sus familias y se garantice el retorno de la democracia», señaló durante el debate.
La votación en cifras
El respaldo a la resolución fue contundente, reflejando un consenso mayoritario sobre la situación venezolana en la Cámara:
507 votos a favor: Una mayoría sólida que respalda la firmeza frente al régimen.
31 votos en contra: Representando la oposición minoritaria a la política de sanciones.
35 abstenciones: Miembros que optaron por no comprometer su postura oficial.
Próximos pasos
La pelota está ahora en el tejado del Consejo de la Unión Europea. Los Estados miembros deberán decidir en los próximos meses si mantienen, prorrogan o modifican el régimen de sanciones vigente, en una decisión que marcará el tono de la relación entre la UE y Venezuela de cara a la cita de Madrid en noviembre.
Con información de agencias



