El Gobierno de Venezuela, bajo la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, se prepara para ejecutar una reconfiguración sin precedentes de su representación diplomática en el exterior. Según reportes de medios como El País y Versión Final, el Ejecutivo nacional ha propuesto a Timoteo Zambrano como nuevo embajador en Madrid, marcando un hito en la política exterior del país de las últimas dos décadas.
La designación de Zambrano, reconocido politólogo y diputado de perfil moderado, supondría el relevo de Gladys Gutiérrez, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia y figura históricamente ligada al oficialismo.
Este movimiento representa la primera vez desde 1999 que la misión diplomática en España una de las más estratégicas para Venezuela no estaría encabezada por un cuadro técnico o político del chavismo. La formalización del nombramiento queda supeditada a la aprobación del Consejo de Ministros de España, la cual se prevé para la próxima semana.
El ajuste en la estrategia internacional no se limita a la península ibérica. En paralelo, se ha dado a conocer el proceso de designación de Enrique Ochoa Antich como embajador en Alemania. Al igual que Zambrano, Ochoa Antich proviene de sectores externos al oficialismo, lo que refuerza la tesis de una nueva etapa de flexibilidad política y búsqueda de legitimidad internacional.
»Estos movimientos son interpretados como un intento del gobierno venezolano por mostrar una mayor apertura y recomponer su imagen exterior en un momento crítico de su relación con la Unión Europea».
Con estos nombramientos, Caracas busca reforzar los canales diplomáticos en naciones con un peso histórico y político fundamental. La elección de figuras moderadas sugiere una apuesta por la normalización de las relaciones bilaterales y la construcción de una interlocución basada en el pragmatismo y la negociación política.
Con información de agencias



