Las intensas precipitaciones que han azotado los estados de Pernambuco y Paraíba de Brasil, durante las últimas 48 horas, han provocado inundaciones severas y deslizamientos de tierra, y han dejado un saldo lamentable de al menos seis personas fallecidas.
Las autoridades locales informaron que las víctimas incluyen residentes de Recife y Olinda, donde el volumen de agua superó los 180 milímetros en un periodo de tiempo muy corto.
La emergencia ha obligado a más de tres mil personas a abandonar sus hogares para quedar en condición de desabrigadas o desplazadas.
En el estado de Paraíba, ciudades como Conde y la capital, João Pessoa, han sido las más afectadas, donde se registran colapsos en los sistemas de drenaje y cortes en el suministro eléctrico.
El gobierno federal ha elevado el nivel de operatividad a alerta máxima ante la previsión de que las lluvias continúen durante el fin de semana.
Equipos de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos se mantienen desplegados en las zonas de riesgo, donde priorizan al rescate de familias aisladas y el monitoreo de laderas para evitar nuevas tragedias por soterramiento.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la gobernadora de Pernambuco, Raquel Lyra, confirmaron la movilización de recursos de asistencia social para atender de inmediato a las comunidades damnificadas en toda la región noreste.
Con información Agencias-.



