Opinión | El Comino

Por: Francisco Delascio Chitty

El comino, Cuminum cyminum, forma parte de la familia botánica de las Umbelliferae (anís, hinojo, perejil, zanahoria). Su nombre Cuminum proviene de la voz antigua semítica (hablada en Mesopotamia) “Kamani”, que significa planta de ratón, quizás por su fuerte olor. Y luego los griegos lo llamaron “Kuminon” y posteriormente “Cuminum” en latín.

Se cultiva desde hace tanto tiempo, resultando difícil establecer su origen; no obstante, se le atribuye como centro de dispersión al norte de Egipto, región de Turquestán; de ahí fue traído por los árabes a Europa, y luego introducido como planta de cultivo en muchas regiones del mundo, incluyendo a Venezuela; donde ya es citado en 1578, en el valle del Tocuyo (estado Lara), por Arellano Moreno en su Historia Económica de Venezuela. Las más remotas culturas egipcias, además de emplearlo en el arte culinario, colocaban sus semillas como ofrenda funeraria en la tumba de sus faraones. Los griegos veían en el comino el símbolo de la avaricia por lo diminuto de sus frutos.

Para los romanos fue un elemento básico en las fiestas, personificando al dios Crépito, por sus virtudes calmantes y por el efecto o salida ruidosa (crepitante, estallido) de los gases intestinales, cuando ellos ingerían esta planta durante sus comilonas. En la Edad Media, el comino se convirtió en una especie aristocrática para aderezar las aves; y en ciertas regiones de Alemania se solía llevar una bolsita rellena de comino para librarse de las brujas.

El comino es una hierba de unos 30 cm de altura. Hojas divididas en segmentos filiformes. Flores blancas o rosadas, agrupadas en una especie de sombrilla (umbela). Sus frutos, de 5-6 mm de longitud, son alargados, aromáticos, provistos de costillas o estrías erizadas de pelos ásperos, contienen diminutas semillas con sabor parecido al del anís, pero menos dulce.

Los frutos del comino se utilizan como aditivo en la preparación de salsas, adobos, sopas, carnes, en confitería, elaboración de pan, para aromatizar queso, bebidas, en la obtención de aceites para perfumería y para darles sabor a ciertos productos farmacéuticos. Como planta medicinal se le atribuyen las propiedades siguientes: unos cuantos granos masticados de comino alivian los dolores menstruales.

La decocción de las semillas se emplea para eliminar los cólicos, flatulencias; para combatir el asma, la tos y la gripe. Sus frutos y flores en infusión actúan como digestivos y estimulantes de los movimientos peristálticos (contracción del esófago y de los intestinos); además de diuréticos.

El aceite obtenido de sus semillas se emplea para friccionar a los niños que son propensos al raquitismo. Dicen que con el comino se hace un elixir afrodisíaco; para ello se llena una cuchara sopera con semillas de la planta y se coloca en medio litro de caña blanca, se deja añejar; y luego se toma. 

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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