En un paso significativo para la diplomacia internacional, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, fue recibido hoy en audiencia privada por Su Santidad el papa León XIV. El encuentro, que tuvo lugar en el Palacio Apostólico, ha sido calificado por Washington como «amistoso y constructivo», subrayando una voluntad de entendimiento mutuo a pesar de las recientes diferencias de criterio entre la administración del presidente Donald Trump y el Sumo Pontífice.
Durante la reunión, que se extendió por aproximadamente 45 minutos a puerta cerrada, ambos líderes abordaron una agenda centrada en los desafíos globales actuales. Según el comunicado oficial del Departamento de Estado, la audiencia:
Destacó la solidez de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y la Santa Sede.
Reafirmó el compromiso común de promover la paz global y la defensa de la dignidad humana.
Analizó los esfuerzos humanitarios actuales en el continente americano y las estrategias para alcanzar una paz duradera en Medio Oriente.
Por su parte, la Santa Sede coincidió en la importancia de este acercamiento, señalando la necesidad de «trabajar incansablemente en favor de la paz» y ratificando la intención de mantener una relación bilateral fluida y estable.
Tras su encuentro con el Papa, Marco Rubio mantuvo una reunión de trabajo con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado y número dos de la Santa Sede. Este segundo encuentro técnico sirvió para profundizar en la hoja de ruta compartida por ambas potencias.
El Departamento de Estado subrayó que el diálogo con Parolin dio fe de una «sólida y constante asociación» enfocada específicamente en la protección y promoción de la libertad religiosa a nivel mundial, un pilar fundamental de la política exterior estadounidense y de la misión evangelizadora del Vaticano.
Con información de agencias



