El Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó que, en la jornada de este jueves, tres destructores de la Marina de los EE. UU. repelieron un ataque coordinado por fuerzas iraníes en el Estrecho de Ormuz. El incidente ha desencadenado una serie de represalias que ponen fin a semanas de relativa calma tras el alto el fuego alcanzado el pasado 7 de abril.
Según el comunicado oficial, los destructores USS Truxtun (DDG 103), USS Rafael Peralta (DDG 115) y USS Mason (DDG 87) fueron blanco de misiles, drones y embarcaciones menores mientras realizaban un tránsito rutinario por el paso marítimo internacional hacia el golfo de Omán. El CENTCOM precisó que ninguno de los activos estadounidenses fue alcanzado durante la agresión.
En una acción defensiva inmediata, las fuerzas estadounidenses eliminaron las amenazas entrantes y procedieron a atacar instalaciones militares iraníes vinculadas directamente con la agresión. Los objetivos alcanzados incluyen:
Sitios de lanzamiento de misiles y drones.
Centros de mando y control.
Nodos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).
Fuentes oficiales confirmaron que los ataques se concentraron en el puerto de Qeshm y la ciudad de Bandar Abbas. Un alto funcionario estadounidense subrayó que estas acciones son defensivas y “no significan el reinicio de la guerra ni el fin del alto el fuego”.
Por su parte, el alto mando militar de Irán, a través del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, rechazó la versión de Washington y acusó a los EE. UU. de violar el cese de hostilidades. Teherán afirma que el ataque estadounidense alcanzó a un petrolero iraní cerca de Jask y a otra embarcación próxima al puerto emiratí de Fujairah.
Asimismo, medios estatales iraníes denunciaron incursiones aéreas sobre zonas civiles en Bandar Khamir, Sirik y la isla de Qeshm, alegando una supuesta cooperación de países regionales en la operación. Se reportaron también explosiones en Minab y la capital, Teherán, donde se registraron escenas de pánico entre la población civil. Hasta el momento, no se han reportado bajas confirmadas.
Este repunte de la violencia ocurre en un momento crítico, mientras Washington aguarda la respuesta de Teherán a una propuesta de paz diseñada para detener los combates, aunque dicha propuesta deja pendientes temas sensibles como el programa nuclear iraní.
»Estados Unidos no busca la escalada, pero permanece posicionado y listo para proteger a sus fuerzas», concluyó el comunicado del CENTCOM.
La Marina de los EE. UU. no ha emitido comentarios adicionales sobre las afirmaciones iraníes que sugieren «daños significativos» en buques estadounidenses, versión que carece de confirmación independiente.
Con información de agencias



