En el marco de la inauguración de su nueva Oficina Regional Caribe en la ciudad de Santa Marta, la Cámara Colombo Venezolana presentó proyecciones optimistas para el cierre del año, estimando que el comercio binacional podría alcanzar los US$ 1,6 millardos.
Este anuncio marca un hito en la estrategia de descentralización de la Cámara, buscando potenciar el rol de los departamentos del norte de Colombia en la dinámica comercial con el vecino país.
Carlos Jaramillo Ríos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, destacó durante el evento que la reactivación económica entre ambas naciones ha dejado de ser un proyecto a futuro.
»La reactivación ya no es una expectativa lejana: es una realidad que comienza a moverse con cifras, sectores, empresas interesadas y territorios llamados a desempeñar un papel protagónico», afirmó Jaramillo Ríos.
A pesar del optimismo, el directivo fue enfático en que el proceso se encuentra en una etapa de «reconstrucción». Tras un 2025 donde el intercambio llegó a los US$ 1.170 millones (un crecimiento moderado del 4,1% respecto a 2024 según cifras del Dane), el reto actual es recuperar los niveles históricos de competitividad.
Para consolidar esta tendencia al alza, Jaramillo Ríos señaló que se requieren cuatro pilares fundamentales:
Empresas preparadas para la exportación.
Corredores logísticos eficientes.
Reglas claras para el intercambio.
Instituciones sólidas que acompañen al sector productivo.
El reporte de la Cámara revela un inicio de año dinámico. Entre enero y febrero de 2026, Colombia exportó hacia Venezuela un total de US$ 132 millones. El flujo comercial estuvo concentrado principalmente en tres categorías clave:
Alimentos y bebidas.
Productos químicos.
Materias plásticas.
La inauguración de la Oficina Regional Caribe subraya la importancia estratégica de esta zona. Según puntualizó el presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta, el Caribe cuenta con capacidades reales para fortalecer los encadenamientos empresariales a través de la agroindustria, la logística y los servicios de abastecimiento.
Con esta nueva oficina, se espera que el Magdalena y el resto de la región Caribe se conviertan en el motor que impulse el comercio binacional hacia la meta de los US$ 1.600 millones al finalizar el año.
Con información de agencias



