Los precios del crudo cerraron la jornada del viernes con una ligera tendencia al alza, impulsados por nuevos roces militares en Oriente Medio que han puesto a prueba el optimismo de los inversores respecto a un posible cese duradero de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
Al cierre de las sesiones en los principales mercados internacionales, las cotizaciones quedaron de la siguiente manera:
Brent (Mar del Norte): El barril para entrega en julio subió un 1,23%, situándose en 101,29 dólares.
WTI (West Texas Intermediate): El crudo estadounidense para entrega en junio avanzó un 0,64%, cerrando en 95,42 dólares.
A pesar de este repunte diario, los precios se mantienen todavía por debajo de los niveles registrados hace una semana, reflejando una volatilidad constante en el sector energético.
La semana estuvo marcada por una dualidad de señales. Por un lado, las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre «grandes avances» hacia un acuerdo con Teherán alimentaron la esperanza de una reapertura inminente del Estrecho de Ormuz, una vía vital para el suministro global de crudo.
«Las expectativas de una reapertura han provocado una fuerte caída de los precios en los últimos días», señaló Barbara Lambrecht, analista de Commerzbank. Sin embargo, aclaró que tras los últimos incidentes, «el precio del Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril».
La calma del mercado se vio interrumpida este viernes tras informes de actividad militar en la región:
Neutralización de buques: El ejército de EE. UU. informó haber interceptado dos embarcaciones con bandera iraní que intentaban romper el bloqueo estadounidense en el Golfo de Omán.
La agencia de noticias iraní Fars reportó enfrentamientos armados entre la marina estadounidense y fuerzas iraníes en el Estrecho de Ormuz, aunque posteriormente confirmó un retorno a la calma.
Aunque los incidentes no han descarrilado por completo las esperanzas de una tregua, los analistas advierten que la barrera psicológica de los 100 dólares en el Brent demuestra que el mercado sigue siendo altamente sensible a cualquier interrupción en el suministro o escalada en el conflicto geopolítico.
Con información de agencias



