Este lunes marca un hito en la historia judicial de Ecuador con el inicio del juicio contra el expresidente Lenín Moreno. El exmandatario comparece ante la Corte Nacional de Justicia tras su reciente regreso al país, enfrentando cargos como autor directo del delito de cohecho dentro de una compleja red de corrupción vinculada a la planta hidroeléctrica más grande de la nación.
La Fiscalía General del Estado sostiene que, durante su etapa como vicepresidente de Rafael Correa (2009-2018), Moreno habría sido parte fundamental en la concesión y construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair por parte de la empresa china Sinohydro.
Los puntos clave de la acusación incluyen:
El Monto del soborno se estima en 65 millones de euros en coimas, lo que representa aproximadamente el 4 % del valor total de la obra.
Los pagos no fueron directos, se habrían canalizado a través de consultorías ficticias, empresas pantalla y transferencias bancarias a nombre de su círculo íntimo.
La investigación señala cuentas en el Balboa Bank de Panamá a nombre de INA Investment Corporation (fundada por el hermano de Moreno), fondos que supuestamente se utilizaron para la adquisición de bienes de lujo.
El caso, que estalló formalmente en marzo de 2023, vincula a un total de 24 personas, incluyendo familiares y allegados del expresidente. La central hidroeléctrica, eje de la controversia, comenzó sus operaciones en 2016 tras una inversión estimada en 1.700 millones de euros.
Moreno, quien ha residido en Paraguay durante los últimos cinco años trabajando para la Organización de Estados Americanos (OEA), regresó al país en medio de un clima político tenso. Su retorno ha sido duramente criticado por la oposición, que califica su actitud de «impune».
A pesar de la contundencia de las investigaciones presentadas por la Fiscalía, el expresidente Moreno ha mantenido su postura de inocencia. En declaraciones previas, Moreno afirmó:
»No se ha podido probar que haya recibido un solo centavo».
Asimismo, el exmandatario ha intentado deslindar responsabilidades señalando directamente a figuras del gobierno anterior, como el expresidente Rafael Correa y el exvicepresidente Jorge Glas.
El desarrollo de este juicio será clave para determinar la responsabilidad de la cúpula política en uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos y cuestionados del país.
Con información de agencias



