En una jornada histórica para la diplomacia nacional, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, lideró este lunes la delegación jurídica y política de Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Durante la audiencia, el Estado venezolano presentó formalmente los alegatos de defensa que sustentan la soberanía histórica sobre la Guayana Esequiba.
En su intervención inicial, la mandataria encargada aseguró que su presencia en el tribunal responde al mandato de un pueblo «amante de la justicia» y tiene como objetivo primordial proteger la validez del Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único instrumento jurídico válido para resolver la controversia.
»Estamos llegando a estos espacios para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra», sentenció Rodríguez ante los magistrados.
La defensa venezolana consignó un expediente masivo que comprende más de 3.000 folios de evidencia documental. Rodríguez detalló que el compendio incluye:
Tratados y acuerdos internacionales.
Documentos coloniales e históricos originales.
Actas de negociación y declaraciones oficiales de las Naciones Unidas.
Un robusto compendio cartográfico que sitúa al Esequibo dentro del territorio nacional desde la capitanía general.
Según explicó la Presidenta Encargada, este conjunto de pruebas confirma la nulidad del Laudo Arbitral de 1899, al que calificó como un mecanismo viciado. Asimismo, resaltó que la documentación refleja una «práctica sostenida en el tiempo» donde tanto Guyana como Venezuela han reconocido la existencia de la controversia y la necesidad de una solución negociada.
Rodríguez fue enfática al señalar que la realidad histórica no deja margen a la duda: «Las pruebas son irrefutables. La Guayana Esequiba forma parte del territorio venezolano desde su nacimiento».
Bajo esta premisa, la delegación venezolana recordó a los miembros de la CIJ que el proceso histórico demuestra la existencia de mecanismos políticos efectivos para dirimir la disputa. La mandataria instó al tribunal a reconocer que una solución negociada es la única conclusión «inevitable e indispensable» para alcanzar un arreglo justo y satisfactorio para ambas partes, tal como lo exige el derecho internacional.
Con esta presentación, Venezuela reafirma su postura de Estado frente a la comunidad internacional, manteniendo la defensa de sus derechos irrenunciables sobre el territorio Esequibo mediante la vía del diálogo y la legalidad.
Con información de agencias



