Las autoridades de salud de los Estados Unidos han activado protocolos de bioseguridad de alto nivel para el seguimiento estricto de 41 personas en territorio nacional. La medida responde al riesgo de propagación de la cepa andina de hantavirus, tras confirmarse el contacto de estos ciudadanos con pasajeros del crucero MV Hondius, según informó la agencia EFE.
En declaraciones ofrecidas vía telefónica, voceros oficiales del sector salud confirmaron que los esfuerzos de contención se han organizado en tres cercos epidemiológicos diferenciados para garantizar un control efectivo del brote:
Primer Cerco (Evacuación Directa): Integrado por 18 pasajeros que fueron evacuados de emergencia del MV Hondius. Actualmente, este grupo permanece bajo observación rigurosa en centros asistenciales especializados.
Segundo Cerco (Desembarque Previo): Compuesto por viajeros que completaron su desembarque y abandonaron la embarcación antes de que se detectaran los primeros síntomas y se activaran las alarmas sanitarias a bordo.
Tercer Cerco (Contacto en Vuelo): Un núcleo de ciudadanos rastreados tras haber compartido un espacio confinado durante un vuelo comercial con uno de los pacientes que resultó positivo en las pruebas de hantavirus.
El hantavirus, especialmente en su variante andina, es vigilado con especial atención debido a su potencial de transmisión. Las autoridades ratificaron que los planes de contingencia se mantendrán activos por tiempo indefinido para mitigar cualquier posibilidad de transmisión comunitaria en suelo norteamericano.
Se ha hecho un llamado a la calma, asegurando que los equipos epidemiológicos están trabajando a máxima capacidad para monitorear la evolución de los casos sospechosos y prevenir una escalada del virus.
Con información de agencias



