El costo de la canasta alimentaria familiar en Venezuela, calculada para un grupo de cinco personas, registró un incremento del 5,5% durante el mes de abril, ubicándose en 730,59 dólares, según el más reciente informe del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
Esta cifra representa un incremento neto de 38,27 dólares en comparación con el mes de marzo, cuando el costo de la misma cesta se situó en 692,32 dólares.
Los datos presentados por la organización gremial evidencian el profundo rezago de las remuneraciones básicas frente al costo de los bienes más esenciales en el país, contrastando con el artículo constitucional que garantiza el derecho a un salario suficiente para vivir con dignidad.
Ingreso Mínimo Integral: El actual ingreso mínimo indexado (compuesto por bonificaciones) de 240 dólares solo permite cubrir el 32,8% del valor de la canasta.
Pensión Mínima: Los pensionados, con un ingreso de 70 dólares, apenas habrían podido adquirir el 29,17% de los alimentos básicos.
Salario Mínimo devaluado: El salario mínimo oficial, congelado por el Ejecutivo desde 2022 en 130 bolívares mensuales (equivalentes hoy a 25 centavos de dólar), tiene un impacto prácticamente nulo, cubriendo apenas el 0,03% de la cesta.
Servicios básicos e inflación en ascenso
El Cendas-FVM también destacó que las familias debieron destinar un promedio de 13,33 dólares adicionales solo para la compra de agua potable, debido a que el recurso distribuido por tuberías en el país no cumple con los parámetros básicos de potabilidad, según reportes de expertos y organizaciones no gubernamentales.
Este encarecimiento de la vida coincide con las cifras oficiales de inflación, que reportaron un alza de precios del 10,6% en abril, llevando la inflación acumulada de Venezuela al 90% en los primeros cuatro meses del año.
Ante este escenario, la política del Ejecutivo nacional ha seguido centrándose en el pago de bonos que no tienen incidencia en los beneficios laborales (como prestaciones o vacaciones). Actualmente, estos subsidios suman 240 dólares, divididos en un bono de alimentación de 40 dólares y el denominado «bono contra la guerra económica», recientemente aumentado a 200 dólares; ambos pagados en bolívares a la tasa oficial.
Trabajadores y sindicalistas de diversos sectores del país han manifestado su firme rechazo a lo que denominan la «bonificación del salario», y continúan exigiendo un aumento real de las remuneraciones que dignifique el empleo y responda a la realidad económica nacional.
Con información de agencias



