En la madrugada de este martes se confirmó el lamentable fallecimiento de Jorge Alberto Rivera Díaz, uno de los seis trabajadores petroleros que resultaron heridos tras la explosión registrada el pasado viernes 15 de mayo en la planta de gas Lamargas, ubicada en el Lago de Maracaibo.
Rivera Díaz, quien se desempeñaba como operador de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y era residente de la Costa Oriental del Lago, se encontraba recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos del área de Caumatología (Unidad de Quemados) del Hospital Coromoto, debido a que presentaba quemaduras graves en aproximadamente el 90 % de su cuerpo.
El trágico suceso ocurrió mientras el personal realizaba labores de recuperación de fluidos en las instalaciones petroleras. Ante la rápida propagación e intensidad de las llamas, varios de los operarios se vieron obligados a lanzarse a las aguas del lago para salvaguardar sus vidas.
Tras el siniestro, la comunidad y los familiares de Rivera Díaz iniciaron una intensa campaña digital solicitando donantes de sangre para la obtención de plasma requerido en su tratamiento. No obstante, a pesar de los esfuerzos del cuerpo médico y del apoyo solidario recibido, el trabajador no logró superar las severas lesiones.
El balance inicial del suceso reportó seis personas lesionadas, dos de ellas de gravedad, incluyendo al hoy fallecido. Al día de hoy, las autoridades del sector energético e hidrocarburos mantienen activas las investigaciones para determinar las causas precisas de la explosión y evaluar los daños materiales en la infraestructura.
La planta Lamargas forma parte del Bloque 5, un área estratégica que actualmente es administrada por la empresa China Concord bajo un esquema de contrato de participación mixta, el cual contempla un plan de inversión que asciende a los mil millones de dólares.
Con información de agencias



