Venezuela ha alcanzado un nuevo hito en la recuperación de su histórico intercambio energético con Estados Unidos. Durante la semana terminada el 15 de mayo de 2026, el país exportó un promedio de 713.000 barriles diarios (bpd) de petróleo crudo hacia refinerías estadounidenses, registrando su volumen más alto desde septiembre de 2018, según datos preliminares de la Agencia de Información Energética de EE.UU. (EIA).
Esta cifra representa un incremento del 20% en comparación con la semana anterior y un salto exponencial del 1.937% respecto al mismo periodo del año pasado. Este último diferencial se explica debido al fuerte retroceso que sufrieron los cargamentos en mayo de 2025 tras el vencimiento de la licencia de Chevron.
Para encontrar un volumen similar en los registros de la EIA, es necesario retroceder hasta la semana del 28 de septiembre de 2018, previo a la imposición del esquema severo de sanciones dictado por la administración de Donald Trump.
Este repunte en el sector hidrocarburos se enmarca en el nuevo panorama político y económico local. Tras los acontecimientos del 3 de enero de este año y bajo la gestión del Gobierno encargado de Delcy Rodríguez, se priorizó el reinicio de las relaciones económicas con Washington. Este giro estratégico se ha traducido en la emisión de múltiples licencias que hoy impulsan de forma sostenida la producción y exportación de crudo.
En lo que va de 2026 (19 semanas transcurridas), el promedio de ventas a EE.UU. se ubica en 303.000 bpd, lo que representa un aumento del 46% frente al mismo lapso de 2025. En términos de volumen total, el país ha enviado 40,3 millones de barriles, equivalentes al 79% de todo lo exportado hacia ese destino durante la totalidad del año anterior.
Sobre el manejo de fondos, de acuerdo con las disposiciones vigentes del Gobierno de EE.UU., los recursos financieros derivados de este comercio así como de exportaciones a otros destinos son depositados en una cuenta supervisada del Departamento del Tesoro estadounidense, a la cual las autoridades venezolanas tienen acceso bajo estrictos mecanismos de control.
Además del volumen puntual, Venezuela logró un récord histórico de permanencia comercial: por primera vez (al menos desde 2010, fecha de inicio de los registros públicos de la EIA), el país encadenó cuatro semanas consecutivas como el segundo mayor proveedor de petróleo crudo de Estados Unidos.
Con este desempeño, Venezuela desplazó formalmente a Arabia Saudita, cuyas exportaciones globales se han visto afectadas recientemente por las restricciones de circulación en el Estrecho de Ormuz.
La solidez de esta tendencia se refleja en el promedio móvil de cuatro semanas, el cual escaló a 503.000 bpd (un alza del 12% respecto a la semana previa). Este indicador de mediano plazo no alcanzaba la franja de los 500.000 bpd desde la semana finalizada el 1 de febrero de 2019, marcando un máximo en poco más de siete años.
Con información de agencias



