El cambur, considerado un alimento muy saludable, debería incluirse sin problema en una dieta equilibrada.
Sin embargo, debido a su alto contenido de azúcares y nivel calórico, se recomienda que las personas con sobrepeso o diabetes lo consuman con moderación.
Además, los expertos mencionan algunas precauciones que debemos tomar en cuenta a la hora de comer esta fruta.
Se trata sobre todo de la necesidad de lavarla, especialmente si el producto es importado desde largas distancias.
Para garantizar que llegue a las tiendas en buen estado, se trata con químicos contra hongos e insectos, y algunas de estas sustancias permanecen en la superficie de la cáscara.
“Las cáscaras de cambur albergan E. coli, salmonela, listeria y, a veces, huevos de parásitos. Al coger la fruta y pelarla, todo esto se transfiere a los dedos, el cuchillo y la pulpa. Desde allí, los microorganismos entran fácilmente en la boca”, explicó Olga Chístik, gastroenteróloga de uno de los centros de salud de Moscú, en una entrevista con el portal Lenta.
La especialista indicó que los adultos con un sistema inmunitario sano generalmente no sufren consecuencias al comer cambures sucios, pero los niños, las mujeres embarazadas y las personas mayores pueden desarrollar gastroenteritis aguda.
Por ello, se recomienda lavar los cambures bajo agua fría corriente durante 20-30 segundos antes de consumirlos y, si fuera necesario, frotar la cáscara con un cepillo suave o una esponja, especialmente alrededor del tallo y las manchas oscuras.
¿Maduros o verdes?
Nutricionistas rusos recomiendan consumir cambures verdes, pues se ha demostrado que estos contienen 20 veces más almidón resistente que los maduros.
Este tipo de carbohidrato funciona como fibra soluble: no se absorbe en el intestino delgado, sino que es fermentado por bacterias en el colon y ejerce una poderosa función prebiótica.
Los expertos aseguran que los cambures ligeramente verdes también pueden ayudar con la diarrea y el estreñimiento.
Con información Agencias-.



