El Papa León XIV invocó la “paz eterna” para las víctimas de una mina en el norte de China

Durante el rezo del Regina Coeli de este domingo desde la ventana del Palacio Apostólico en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV invocó la “paz eterna” para las víctimas del trágico accidente minero ocurrido el pasado viernes en la provincia china de Shanxi, el cual ha dejado hasta el momento un saldo de 82 personas fallecidas.

​“En particular invoco la paz eterna para las víctimas del accidente ocurrido en los días pasados en una mina en el norte de China”, afirmó el pontífice ante los fieles congregados.

​El pronunciamiento coincidió con la celebración de la Jornada de Oración por la Iglesia en China. El Papa centró parte de su mensaje en la tragedia y aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a la unidad espiritual con la comunidad católica de ese país.

​“Unamos nuestra oración a la de los católicos chinos, como signo de nuestro afecto por ellos y de su comunión con la Iglesia universal y con el sucesor de Pedro”, señaló León XIV, quien además pidió a la Virgen la gracia de la unidad para los creyentes chinos y fortaleza para mantener su testimonio cristiano, al que describió como una “semilla de esperanza y de paz”.

​Además de poner el foco en la tragedia y la fe en el país asiático, el Santo Padre extendió su mensaje y sus oraciones a otras regiones del mundo flageladas por la violencia. Encomendó especialmente a la Virgen a “las comunidades cristianas de Tierra Santa, del Líbano y de todo Oriente Medio, que sufren a causa de la guerra”.

Con información de agencias

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