El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el rápido avance del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda está superando los esfuerzos de respuesta de las autoridades sanitarias locales e internacionales.
Según reportes de la agencia de noticias Reuters, el líder del organismo internacional atribuyó esta compleja situación, en gran parte, a una identificación tardía de los contagios, un factor crítico que ha dificultado severamente las labores de contención epidemiológica en las regiones afectadas.
“Nos enfrentamos a un brote extremadamente grave y difícil. La situación empeorará antes de mejorar”, declaró con firmeza Ghebreyesus, reconociendo la magnitud del desafío actual en el terreno.
A pesar del panorama adverso, el director de la OMS transmitió un mensaje de determinación y confianza en las herramientas de la medicina moderna y la experiencia acumulada en crisis sanitarias previas.
“Pero conocemos este virus y sabemos cómo detenerlo. Hemos detenido todos los brotes de ébola anteriores y detendremos este también”, aseguró el funcionario, haciendo un llamado implícito a no bajar los brazos y a intensificar la cooperación internacional.
El ébola es una enfermedad grave y a menudo mortal, pero la experiencia previa en la región demuestra que la detección temprana, el aislamiento de los casos, el rastreo de contactos y las campañas de vacunación dirigidas son la clave para frenar la transmisión. La OMS ya se encuentra coordinando acciones con los gobiernos de la RDC y Uganda para reforzar la vigilancia epidemiológica y acelerar los tiempos de respuesta.
Con información de agencias



