La selección de Brasil ha encendido las alarmas de cara a la Copa del Mundo. Este jueves se confirmó oficialmente que su máxima estrella, Neymar, sufrió una lesión en la pantorrilla izquierda, un diagnóstico que despeja las dudas sobre su estado físico pero que llena de incertidumbre el panorama de la «Canarinha» en la antesala del torneo más importante del fútbol.
El encargado de ofrecer los detalles en conferencia de prensa fue el médico de la selección brasileña, Rodrigo Lasmar, quien explicó que, tras realizarse los estudios médicos pertinentes, el delantero necesitará un periodo de recuperación de entre dos y tres semanas.
El tiempo estimado de baja pone en serio riesgo la participación de Neymar en el arranque de la cita mundialista, obligándolo a perderse los compromisos más inmediatos de la selección dirigida por Carlo Ancelotti:
31 de mayo: Descartado para el partido amistoso frente a Panamá.
6 de junio: Descartado para el partido amistoso frente a Egipto.
13 de junio: Dudosa participación en el debut mundialista ante Marruecos en el estadio MetLife. Su presencia dependerá estrictamente de su evolución física en los próximos días.
Más allá de la preocupación deportiva, la noticia ha desatado una fuerte polémica en el entorno del fútbol brasileño. Días atrás, el club Santos había informado formalmente a la Federación Brasileña que el atacante se encontraba en óptimas condiciones. Incluso, el cuerpo médico del club paulista había asegurado que el jugador llegaría sin inconvenientes al inicio de la preparación con el combinado nacional.
Sin embargo, los exámenes de alta precisión realizados por el cuerpo médico de la selección terminaron por desmentir la versión del club, confirmando la lesión muscular que hoy tiene en vilo a todo un país.
El cuerpo técnico y médico de Brasil mantendrá un monitoreo diario sobre el futbolista con la esperanza de acelerar los tiempos de recuperación, buscando que el «10» pueda estar disponible para el debut en el estadio MetLife.
Con información de agencias



