La Defensoría del Pueblo, bajo la coordinación de su máxima autoridad, Eglée González Lobato, se encuentra gestionando el traslado a un centro asistencial del ciudadano uruguayo-venezolano y ex-preso político, José Breijo, de 73 años de edad. La medida se ejecuta tras una visita técnica y un proceso de mediación institucional orientado a salvaguardar sus derechos fundamentales.
En el marco de sus facultades constitucionales para la protección de las garantías ciudadanas, la Defensoría articuló una comisión especial multidisciplinaria para abordar de manera integral la situación de Breijo. Este despliegue técnico tuvo como objetivo primordial evaluar de primera mano su estado de salud, así como las condiciones de habitabilidad de su residencia, luego de haber obtenido recientemente una medida cautelar sustitutiva de libertad (arresto domiciliario) tras permanecer casi dos años recluido en el Internado Judicial de Carabobo (Tocuyito).
La comisión de la Defensoría llevó a cabo un proceso de mediación con los órganos de justicia y entes de seguridad del Estado para hacer efectivo el traslado de Breijo a un centro de salud. El ciudadano padece de diversas patologías que requieren atención médica urgente, entre ellas un edema pulmonar que le ha generado una severa hinchazón en las piernas.
La intervención de la Defensoría del Pueblo también responde a las denuncias públicas realizadas a principios de esta semana. Breijo, quien recibió su boleta de excarcelación el pasado viernes, denunció el martes que no había podido ingresar a su apartamento, ubicado en el edificio Pascuareli de Bello Monte (parroquia El Recreo, Caracas), debido a restricciones de acceso en el inmueble.
Según declaraciones de Carlos Julio Rojas, periodista y coordinador del Frente Norte de Caracas, esta situación obligó al septuagenario a «dormir en el pasillo frente a su casa en condiciones inhumanas» durante la noche del martes.
Asimismo, se conoció que el afectado denunció que un funcionario policial presuntamente involucrado en su detención hace más de dos años había invadido su hogar.
Tras las respectivas presiones y la correspondiente revisión del caso, José Breijo logró recuperar el acceso a su vivienda este miércoles 27 de mayo; no obstante, el inmueble se encontraba completamente vacío y sin ningún tipo de mobiliario.
La Defensoría del Pueblo reiteró su compromiso con la vigilancia de los derechos humanos y aseguró que mantendrá el seguimiento del caso para garantizar que el ciudadano reciba la atención médica adecuada y se respeten plenamente las condiciones de la medida cautelar otorgada por los tribunales competentes.
Con información de agencias



