El técnico del Paris Saint-Germain, Luis Enrique, afirmó que «no hay favoritos» antes de la final de la Liga de Campeones frente al Arsenal.
Se suele decir que los opuestos se atraen, y el irresistible poder ofensivo del Paris Saint-Germain lo llevó hasta la atractiva final de la Liga de Campeones de este sábado contra un Arsenal de férrea solidez defensiva en Budapest.
Luis Enrique aseguró que «no hay favoritos» en el enfrentamiento contra los campeones de la Premier League dirigidos por Mikel Arteta y subrayó que el desenlace dependerá de «los detalles».
Aunque las casas de apuestas consideran al campeón de la Ligue 1 como favorito, también sugieren que esta es la final más difícil de pronosticar desde 2018, cuando el Real Madrid venció al Liverpool.
Solo uno de los dos equipos logró marcar en cada una de las últimas siete finales del torneo, algo que podría repetirse en el estadio Puskás Arena, teniendo en cuenta el planteamiento que se espera del Arsenal.
Los «Gunners», invictos en esta edición de la competición, han mantenido su arco en cero en nueve ocasiones y apenas han recibido seis goles. Muchos anticipan que el conjunto londinense se replegará y buscará castigar al PSG mediante jugadas a balón parado.
«Se va a decidir por los detalles», afirmó el capitán parisino Marquinhos, coincidiendo con su entrenador. «Cómo defender, cómo atacar… cómo defender una pelota quieta y también cómo aprovecharla en ataque. Todos los pequeños detalles de un partido de fútbol, y especialmente de una final, van a ser importantes».
Los jugadores del Arsenal han disputado muchos más minutos esta temporada que los del PSG, pero el extremo Bukayo Saka descartó que esa mayor carga de trabajo pueda pasarles factura.
«Un partido como este no se va a decidir por los minutos acumulados, sino por los momentos», declaró el internacional inglés.
Con información AFP



