El presidente colombiano Gustavo Petro no ha dado marcha atrás a sus polémicas declaraciones sobre un supuesto fraude en las elecciones llevadas a cabo el domingo pasado, en las que su candidato, Iván Cepeda, no quedó en primer lugar, a pesar de que el propio Cepeda reconoció que su equipo hizo verificaciones que determinaron que no hay evidencia suficiente para hablar de fraude.
«No hay irregularidades de dimensiones suficientes para hablar de fraude«, dijo Cepeda en una rueda de prensa el lunes, con lo que bajó el tono sobre sus declaraciones del domingo en las que se hacía eco de las acusaciones de Petro.
Sin embargo, dadas las declaraciones de su candidato, Petro no se retractó y, por el contrario, la mañana de este martes volvió a insistir en que hubo un «posible fraude» afirmando que tiene «pruebas», además de atacar al triunfador, Abelardo de la Espriella, a quien llamó «fascista».
En general, Petro repitió las mismas acusaciones que hizo el domingo sobre una supuesta vulnerabilidad del software y sobre la también supuesta incorporación a última hora de más de 800.000 votantes y modificaciones de mesas, donde, según él, se registraron más del doble de los votos posibles para beneficiar a De la Espriella.
Todas sus acusaciones han sido desmentidas una por una por los entes colombianos vinculados a las elecciones (Registraduría y Consejo Nacional Electoral), así como por las misiones electorales internacionales, por los medios de comunicación que han hecho amplios trabajos de investigación para verificar si sus señalamientos tienen asidero y, ahora, por el propio Cepeda y el equipo técnico del Pacto Histórico, partido de Petro.
«Presento las bases comprobadas del posible fraude. Que puedo entregar a la autoridad competente. Dije que no reconocí los datos del preconteo del software de los hermanos Bautista; es porque tengo datos. Mi compromiso con mi pueblo y el amor a mi país por el que he luchado toda mi vida hacen que arriesgue todo al transmitirlo y lo voy a hacer en este momento», afirmó Petro en X la mañana de este martes.
«El registrador (Hernán Pelagos) se negó permanentemente a entregar el código fuente que era el requisito básico de la transparencia electoral», añadió Petro, aunque de hecho, tal acción no puede ser un «requisito básico» puesto que, en realidad, Pelagos incurriría en una grave violación de las leyes colombianas si entregara el código fuente como lo pide Petro, ya que tal acto está prohibido para evitar vulnerabilidades del sistema que lo dejarían expuesto a hackeos. No obstante, los partidos pueden verificar la confiabilidad del software mediante simulacros, además de que el código fuente es sometido a auditorías de firmas especializadas, cuyos resultados se inspeccionan en el seno de los partidos políticos.
Con información Agencias.-



