El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció oficialmente que la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América han alcanzado el texto final para un histórico acuerdo de paz. La declaración se produce tras intensos esfuerzos de mediación liderados por el gobierno pakistaní.
»La paz nunca ha estado tan cerca como ahora», aseguró de forma categórica el alto funcionario.
Ante los rumores y reportes contradictorios de los últimos días, Sharif fue enfático en señalar que el proceso ha superado las interferencias externas: «En medio de los intensos esfuerzos de mediación que realiza Pakistán, somos plenamente conscientes de la incesante campaña de desinformación que llevan a cabo quienes pretenden sabotear el acuerdo de paz. Dejando a un lado el ruido mediático, podemos confirmar que se ha alcanzado un texto final consensuado para el acuerdo de paz».
El mandatario pakistaní recordó que su país continúa «colaborando estrechamente» con ambas superpotencias para concretar y coordinar los próximos pasos diplomáticos del proceso.
Fuentes cercanas al equipo negociador de Irán revelaron que el borrador del Memorando de Entendimiento consta de 14 puntos fundamentales que reconfigurarán el panorama geopolítico de Oriente Medio:
Cese de hostilidades: Cese permanente e inmediato de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano.
Soberanía: Compromiso de EE. UU. de no interferir en los asuntos internos de Irán y respetar su soberanía.
Desbloqueo naval: Levantamiento total del bloqueo naval en un plazo máximo de 30 días.
Retirada militar: Compromiso estadounidense de retirar sus fuerzas de las zonas aledañas a territorio iraní.
Estrecho de Ormuz: Reapertura de esta vía marítima estratégica en 30 días, contando con la participación activa de Irán.
Alivio energético y financiero: Suspensión de sanciones a la venta de petróleo, productos petroquímicos y derivados, garantizando el pleno acceso de Irán a sus recursos económicos.
Fondo de reconstrucción: EE. UU. y sus aliados deberán presentar planes de reconstrucción económica para Irán por un valor mínimo de 300.000 millones de dólares.
Plazo nuclear: Apertura de un periodo de 60 días de negociaciones para resolver el tema nuclear y lograr el levantamiento de las sanciones de EE. UU., el Consejo de Seguridad de la ONU y la OIEA.
No proliferación: Ratificación del compromiso de Irán de no producir armas nucleares, bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Tregua regulatoria: Durante las negociaciones de 60 días, EE. UU. no aumentará tropas en la región ni impondrá nuevas sanciones.
Liberación de fondos: Descongelamiento de 24.000 millones de dólares de fondos iraníes bloqueados. El 50% de esta cantidad debe estar disponible antes de iniciar la fase final de diálogo.
Monitoreo: Creación de un mecanismo conjunto de seguimiento para garantizar la implementación del acuerdo.
Respaldo internacional: El acuerdo final será ratificado y aprobado mediante una resolución oficial del Consejo de Seguridad de la ONU.
Condiciones previas: Las negociaciones definitivas no iniciarán hasta que se libere la mitad de los fondos congelados, se suspendan las sanciones petroleras y se levante el bloqueo naval.
La misma fuente confirmó un cambio radical en el enfoque de las negociaciones: los debates sobre el programa de misiles de Irán y su apoyo a los grupos de resistencia regionales han sido eliminados definitivamente de la agenda. De este modo, el acuerdo final se concentrará de forma exclusiva en tres pilares: el destino del uranio enriquecido, el levantamiento integral de las sanciones económicas y el plan de reconstrucción financiera para la nación persa.
Con información de agencias



